La reciente dirección política del Club Atlético Newell's Old Boys designó a dos comisarios retirados para encargarse de la seguridad del club, ambos con una sólida trayectoria en el ámbito policial y un profundo conocimiento del entramado criminal de Rosario. Uno de ellos es Aníbal "Popi" Rodríguez, quien ocupó cargos de relevancia en diversas unidades regionales. El otro es Ernesto "Perro" Andreozzi, un ex miembro destacado de la polémica Dirección de Drogas Peligrosas, que posteriormente ocupó posiciones de liderazgo hasta su retiro.
Durante los últimos 15 años, el Club Newell's se convirtió en un punto neurálgico de preocupación para la seguridad pública en Rosario, especialmente en un contexto de creciente violencia. La situación representa un desafío significativo para el nuevo presidente Ignacio Boero, quien asumió el cargo el 15 de diciembre. Frente al estadio, se han registrado asesinatos de gran notoriedad. Desde hace tiempo, el club ha tenido entre su personal a individuos vinculados a las facciones más violentas de la barra, quienes han explotado económicamente al club en diversas ocasiones.
Los dos oficiales designados como jefes de seguridad de Newell's culminaron sus carreras en San Lorenzo, una localidad adyacente a Rosario, donde se encuentra el influyente senador Armando Traferri, actualmente bajo investigación penal por su supuesta participación en una asociación ilícita. Andreozzi, conocido como "El perro", mantiene vínculos estrechos con Traferri y se retiró como jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo. En 2021, fue imputado por un caso que indagaba el uso indebido de recursos policiales en 2017 para la vigilancia electoral de Traferri, de quien había sido chofer, y este asunto lo llevará a juicio. La hija de Andreozzi, abogada, intentó impulsar denuncias contra los fiscales que lo investigaron, pero estas no prosperaron.
Rodríguez, por su parte, se retiró como jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo en 2013, habiendo trabajado previamente en la Brigada de Investigaciones de Rosario, donde se encargaba de los delitos vinculados a las bandas criminales. También fue jefe de Orden Público, la división responsable de todas las comisarías de la ciudad. Posteriormente, ocupó el cargo de jefe de Seguridad Comunitaria en Granadero Baigorria y fue funcionario del ex ministro de Seguridad Rubén Rimoldi durante la gestión de Omar Perotti, como subsecretario de Control Urbano.
El desafío que enfrenta Newell's en cuanto al orden público en Rosario es monumental. La tribuna se ha convertido en un centro de actividad de organizaciones criminales, no solo por los crímenes que han resonado en la sociedad, sino también por las revelaciones surgidas en audiencias judiciales sobre lucrativos negocios. Recientemente, fiscales han señalado que el problema es esencialmente interno, con personas que reciben salario del club actuando como empleados y socios involucrados en circuitos extorsivos dentro y alrededor de la institución. Además, directivos han sido atacados a balazos, evidenciando la gravedad de estos conflictos.
El año pasado, un hombre fue condenado por llevar a cabo extorsiones sistemáticas contra los principales productores de espectáculos públicos en la ciudad, quienes organizaban eventos en el estadio cerrado de Newell's y a quienes se les exigía dinero y entradas. Estas investigaciones se hicieron evidentes cuando un grupo criminal mostró una bandera durante el partido de despedida de Maxi Rodríguez, la cual hacía alusión a Ariel Guille Cantero, líder de Los Monos, y a sus cómplices Damián Toro Escobar y Leandro Pollo Vinardi, todos condenados por tráfico de drogas y líderes de la barra leprosa.
Las audiencias judiciales han revelado cómo individuos vinculados a la vida interna del club controlaban los viajes en micro de la Copa Argentina, el único torneo que permite público visitante. Hasta la presidencia de Ignacio Astore, la barra explotaba el estadio cubierto hasta que dejó de alquilarse, además de participar en la representación de jugadores, merchandising y estacionamiento de vehículos, generando ingresos millonarios para la institución.
La situación de violencia en frente del estadio de Newell's ha sido alarmante, con homicidios cometidos con extrema ferocidad. Ejemplos notables incluyen el asesinato de Matías Cuatrero Franchetti en junio de 2016, y el de Maximiliano La Rocca al final de ese mismo mes. A esto se suma el brutal ataque a Lorenzo Jimi Altamirano, un músico secuestrado y ejecutado con tres disparos frente a la entrada del estadio el 1º de febrero de 2023. A la víctima se le encontró un mensaje en un bolsillo, dirigido a la barra, que decía: "Damián Escobar, Leandro Vinardi y Gerardo Gómez, dejen de sacar chicos del club para tirar tiros en Rosario".
La nueva directiva eligió a estos ex altos oficiales de Rosario para enfrentar una tarea compleja, dado que los actores del crimen no se han alejado de la tribuna. Los nuevos directivos también consideraron al comisario Raúl Hirsch, quien fue jefe de Drogas Peligrosas en Rosario, pero finalmente optaron por Rodríguez y Andreozzi.
Boero, el nuevo presidente, es un dirigente con larga trayectoria en el club y propietario de una empresa de autopartes. En esta nueva gestión participan figuras de relevancia institucional y política. El vicepresidente segundo del club es Hernán Botta, decano de la Facultad de Derecho y cercano al intendente rosarino Pablo Javkin, quien también es leproso. Otro miembro destacado del grupo, aunque sin cargo formal en la directiva, es José Goity, actual ministro de Educación del gobierno de Maximiliano Pullaro.

