El gobierno de Javier Milei enfrenta un importante desafío en 2026: la designación de alrededor de 200 jueces federales y nacionales. Sin embargo, las negociaciones en el Senado avanzan a paso lento y, hasta el momento, no hay novedades sobre el envío de los pliegos correspondientes.
Durante los últimos dos años, la administración nacional no logró avanzar en este tema, ya que el Ministerio de Justicia optó por una estrategia de 'negociación global' con el peronismo para cubrir todos los cargos judiciales pendientes. Sin embargo, esta táctica se complica debido a la gran cantidad de actores involucrados, incluidos los gobernadores y los actuales jueces federales de las provincias, quienes buscan influir en las decisiones. En el ámbito judicial, culpan de este fracaso a Mariano Cúneo Libarona, quien prometió enviar pliegos a varios candidatos, pero no cumplió con ninguno.
Uno de los puntos calientes de esta negociación es Tucumán, que actualmente tiene vacantes en sus dos juzgados federales y tres cargos en el tribunal oral en lo criminal federal. Según fuentes locales, las negociaciones se llevan a cabo en un ambiente de gran secreto, centradas en los concursos ya aprobados: el 462 para el juzgado federal número 1 y el 425 para dos cargos en el tribunal oral.
En el entorno más cercano al gobernador Osvaldo Jaldo, la candidatura de Solana Casella se destaca para ocupar el juzgado número 1. Por otro lado, en otro sector vinculado a Jaldo, se promueve a Pablo Roberto Toledo, quien forma parte de una de las ternas para el tribunal oral, pero también lidera el aún incompleto concurso 499 para el juzgado federal número 2.
La diputada Gladys Medina, esposa del ministro del Interior tucumano y mano derecha de Jaldo, es quien más impulsa la candidatura de Casella desde la Cámara alta. Sin embargo, desde el gobierno provincial aclararon que no tienen conocimiento de que Jaldo respalde a Casella. Otras fuentes confirmaron que Medina es la principal promotora de su candidatura.
Por su parte, la senadora tucumana Beatriz Ávila está abogando por Toledo, quien tiene un parentesco con un juez de faltas de la capital provincial, cercano a Germán Alfaro, esposo de la senadora y ex intendente de San Miguel de Tucumán. Tras perder la capital en 2023, Alfaro se alió con Jaldo, otorgándole el voto de su esposa en el Senado para fortalecerlo en las negociaciones con la Rosada.
El padre de Toledo fue parte de la dirección de la minera YMAD (Bajo de la Alumbrera) durante el fallido proyecto de construcción de la Ciudad Universitaria de Tucumán, uno de los mayores escándalos en la historia de la provincia.
Las designaciones de estos dos jueces federales no se prevén como un trámite sencillo. Una fuente destacada de la política tucumana indicó que la postulación de Casella podría complicarse debido a un escándalo judicial que involucró a su esposo, Luis Alejandro Ontiveros, quien fue denunciado por presunta extorsión a un directivo de ARCA en Tucumán. Según la denuncia, Ontiveros intentó vender una sentencia favorable al hijo de un funcionario de la AFIP, asegurando que podría conseguir dicha sentencia a través del camarista federal tucumano Mario Leal, de quien sería hijo adoptivo. Además, habría hecho alarde de que su esposa, Solana Casella, era la relatora de la Cámara Federal.
A pesar de los intentos por cerrar esta causa, la investigación contra Ontiveros continúa avanzando y podría haber novedades que compliquen la postulación de su esposa. Por lo tanto, no se descarta que Jaldo busque otro candidato. Esta situación no es casual; dentro de la Justicia Federal existe resistencia a estos nombramientos, ya que los jueces desean tener voz en la elección de sus futuros colegas.
Un dato adicional es que en el concurso, Solana Casella había quedado en octavo lugar, pero tras una maniobra algo polémica, terminó en tercer lugar bajo el argumento del cupo femenino, gestión impulsada por la diputada de La Cámpora y consejera de la Magistratura, Vanesa Siley. En efecto, Solana ocupa el noveno lugar en el concurso para el juzgado 2, pero es la primera mujer en la lista.

