Flybondi lanzó un plan de retiro voluntario que afecta a sus 1500 empleados. Esta decisión se produce tras la reciente promesa de Leonardo Scatturice, quien había anunciado una inversión de 1700 millones de dólares para expandir la flota de la aerolínea hace apenas tres meses.
Scatturice adquirió Flybondi en junio de 2025, en un contexto donde la aerolínea ya enfrentaba serios problemas de impuntualidad y cancelaciones, lo que la posicionó entre las peores del mundo. En diciembre del mismo año, Flybondi comunicó su intención de invertir 1700 millones de dólares en la compra de 35 aviones de Boeing y Airbus, con el objetivo de llevar a cabo “la mayor expansión de flota de los últimos años tanto en Argentina como en Paraguay, y una de las más relevantes en América Latina”.
Sin embargo, la limitada cantidad de aeronaves y los problemas técnicos persistentes generaron constantes reprogramaciones y cancelaciones de vuelos. La llegada de COC Global Enterprise, el fondo de Scatturice, no logró revertir esta situación. Además, se menciona la conexión de Sturzenegger con la llegada de Scatturice a Gimnasia, que ahora muestra interés hacia la SAD.
Scatturice, vinculado a Santiago Caputo, se destaca como uno de los empresarios más cercanos a la gestión libertaria, con contratos millonarios entre sus empresas y el gobierno, así como una amplia red de contactos en Estados Unidos. Uno de sus socios es Barry Bennett, exasesor de Donald Trump, con quien fundó la consultora Tactic Global, convirtiéndose en un actor clave en la versión argentina de esta organización ultraconservadora. A pesar de su influencia, Scatturice no ha logrado obtener la green card, lo que limita su capacidad para salir de Estados Unidos.
La aerolínea emblemática del macrismo enfrenta un momento crítico, con solo uno de cada cinco vuelos programados llegando a su destino. Recientemente, el gobierno de Río Negro le impuso una multa de 228 millones de pesos por diversos incumplimientos.
La empresa propuso a sus trabajadores un paquete que incluye medio salario, además de la indemnización correspondiente y seis meses de cobertura de medicina prepaga, junto con cuatro pasajes sin cargo. Flybondi, que tiene un sindicato propio, desde su fundación ha evitado unirse a las medidas de la CGT.
Esta reestructuración drástica busca prevenir el cierre de la compañía, y en el ámbito aeronáutico circula la versión de que la aerolínea podría trasladar su operación a Paraguay.

