El gobierno nacional intenta mostrar una reacción ante el descontrol de Flybondi, que ha generado un verdadero caos con sus constantes cancelaciones de vuelos. En este contexto, las autoridades decidieron labrar un acta de infracción a la aerolínea low cost dirigida por Leonardo Scatturice.
La Secretaría de Transporte y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) comunicaron la medida, que en la práctica no tiene un impacto significativo, ya que solo implica un apercibimiento y la apertura de un sumario administrativo. "Las actas de infracción son documentos administrativos elaborados por funcionarios autorizados que validan acciones inapropiadas o faltas en el servicio. Su aplicación da inicio a un sumario administrativo y, si se comprueban responsabilidades, las sanciones pueden variar desde multas hasta la suspensión o cancelación de la autorización para operar servicios aerocomerciales", detalló la ANAC.
En lo que va de enero, Flybondi ha cancelado un total de 221 vuelos y enfrentado críticas por la falta de acción del gobierno, que no parece actuar con firmeza ante la situación. La respuesta del ejecutivo llegó solo cuando los medios comenzaron a difundir los problemas que se vivían en Aeroparque.
Cabe recordar que hace un año, el gobierno también había simulado una reacción ante la misma compañía, exigiéndole un plan para mejorar su servicio. Sin embargo, en el sector aerocomercial se afirma que Flybondi presentó un plan que resultó ser ineficaz, con propuestas que ya habían sido anunciadas anteriormente, como la incorporación de nuevos aviones, y que hasta ahora no ha cumplido.
Hasta el momento, la low cost ha cancelado 221 vuelos y otros 399 han sufrido demoras de más de media hora, según datos del sitio Failbondi. El problema no es nuevo, ya que desde diciembre se registraron numerosas cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros, especialmente en épocas críticas como las Fiestas de fin de año y el inicio de las vacaciones.
Fuentes del sector aeronáutico han indicado que Flybondi se vio obligada a detener algunos de sus aviones por problemas técnicos y no ha cumplido con sus promesas de traer nuevas aeronaves al país. Además, se sospecha que ha habido sobreventas de pasajes, lo que ha agravado la situación.
Es importante destacar que Flybondi fue adquirida el año pasado por COC Global Enterprise, un fondo estadounidense que pertenece a Leonardo Scatturice, un empresario cercano al gobierno de Javier Milei, quien también se quedó con OCA y ha cerrado varios negocios con el Estado.

