El reciente establecimiento de un arancel cero para la importación de celulares, decidido por Javier Milei, pone en grave riesgo la estabilidad laboral de aproximadamente 2.500 trabajadores en la industria de Tierra del Fuego. Este decreto, publicado el jueves en el Boletín Oficial, genera preocupación entre los habitantes de la provincia austral, quienes advierten que tendrá un impacto directo y tangible sobre el empleo y la estructura productiva local.
De acuerdo a cifras de noviembre, la industria fueguina cuenta con 7.569 trabajadores directos. De ese total, un notable 83% pertenece al sector electrónico, el más vulnerable ante la apertura de importaciones. Se estima que entre 2.000 y 2.500 empleados que están directamente relacionados con la producción de celulares podrían verse afectados de manera inmediata por esta medida.
El efecto será aún más devastador, ya que también compromete el empleo indirecto en la provincia. Por cada puesto de trabajo en la industria que se pone en peligro, se arrastra consigo el empleo indirecto en comercios minoristas y mayoristas, así como en el transporte privado, los servicios logísticos, de mantenimiento y la gastronomía. En Tierra del Fuego, voces locales afirman que la industria electrónica es fundamental para el consumo y la actividad económica de las ciudades fueguinas. Cuando la producción disminuye, se genera una caída en el poder adquisitivo, lo que repercute negativamente en toda la economía regional.
Martín Pérez, intendente de Río Grande, expresó su preocupación: "Desde Buenos Aires nos dicen que esto es para reducir precios. Ese argumento ya lo escuchamos antes y fracasó. Cuando se liberalizaron las importaciones de notebooks durante el gobierno de Macri, los trabajadores perdieron sus empleos y los precios no disminuyeron. Se destruyó la producción local y los beneficios nunca llegaron a la gente". Pérez enfatizó que "no se trata de privilegios, sino de proteger la producción nacional, el empleo argentino y el sustento de miles de familias fueguinas".
El impacto en la industria electrónica ya fue señalado por el gobernador Gustavo Melella, quien, hace unas semanas, realizó cambios significativos en su equipo económico. Alejandro Barrozo asumió como nuevo Ministro de Economía, reemplazando a Francisco Devita, quien dejó su cargo tras seis años en el gabinete fueguino.

