Los docentes de la provincia de Buenos Aires manifestaron su rechazo a la oferta salarial presentada por el gobernador Axel Kicillof, y por primera vez en su gestión, amenazan con no iniciar las clases. La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), en un congreso reciente, decidió implementar una medida de fuerza para el 2 de marzo, coincidiendo con el regreso a las aulas de casi cinco millones de estudiantes.
Por su parte, el Suteba, sindicato liderado por Roberto Baradel, también rechazó un aumento del 3% propuesto para febrero, aunque en este caso no se anunciaron paros en contra del gobernador. Baradel, conocido por su cercanía con Kicillof, se adhirió a un paro nacional convocado contra el gobierno de Javier Milei, lo que añade una capa de complejidad a la situación.
En el ámbito de los sindicatos docentes en la provincia, el Suteba se destaca como la organización que agrupa a la mayor cantidad de maestros, especialmente en el conurbano. La FEB, aunque más pequeña, también cuenta con miles de docentes en el interior bonaerense. La negativa de los empleados públicos a aceptar la oferta de Kicillof complica aún más las negociaciones paritarias.
El gobierno provincial comunicó a los gremios que su margen para negociar es limitado. Para Kicillof, un día de paro representa un quiebre en una de las políticas más críticas de su administración: la relación con el sector educativo. Históricamente, los primeros días de marzo han sido complicados para los gobernadores de la provincia, ya que el conflicto docente ha ocupado un lugar central en la agenda política.
A pesar de que Kicillof había logrado establecer una sólida alianza con los sindicatos docentes, especialmente a través de Baradel, la situación actual parece desdibujar esa relación. A medida que se acercan las fechas de inicio de clases, la posibilidad de un retraso se convierte en un problema para el gobernador, quien planea recorrer las provincias para consolidar un armado nacional.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que agrupa a varios sindicatos docentes y se fortaleció durante la resistencia a las políticas de la exgobernadora María Eugenia Vidal, también comienza a mostrar signos de tensión. Este frente negocia en conjunto la pauta salarial y otras políticas relacionadas con el sector.
Recientemente, la FEB rechazó un acuerdo anterior que otorgaba a los docentes un aumento acumulado del 4,5%, equivalente a poco más de 37 mil pesos, tras varios meses sin actualizaciones salariales. Además, la FEB convocó a un paro de 24 horas, medida que fue criticada por el gobierno bonaerense, que incluso planteó sanciones por inasistencia.
En La Plata, son conscientes de que los docentes de los distritos del interior son más firmes en sus reclamos que aquellos del conurbano. Por ejemplo, la Federación exige un aumento de 8 puntos sobre los ingresos actuales, en lugar del escaso 3% ofrecido. La presidenta de la FEB, Liliana Olivera, expresó que 'la propuesta del 3% para febrero no alcanza a cubrir la pérdida salarial que hemos sufrido en el sector', añadiendo que un maestro que recién inicia, con esta oferta, percibiría un sueldo de bolsillo de $22.188.

