Javier Milei tomó la decisión de que la mesa política se asiente en el Senado hasta que se concrete la reforma laboral, buscando así evitar cualquier imprevisto que pueda poner en riesgo el acuerdo con los sectores dialoguistas.
Fuentes cercanas al gobierno confirmaron que Karina Milei, Manuel Adorni, Diego Santilli y Lule Menem se establecerán en el despacho de Martín Menem desde el comienzo de la sesión, controlando de cerca a Patricia Bullrich, quien tiene la responsabilidad de llevar adelante el acuerdo en el recinto. Adicionalmente, desde la Casa Rosada estará presente Santiago Caputo.
La instrucción de Milei es clara: deben mantener los cambios acordados con los gobernadores y los bloques dialoguistas, sin abandonarse del Senado hasta que la reforma obtenga la aprobación necesaria.
Los gobernadores lograron imponer su postura, y Toto Caputo finalmente cedió al eliminar la baja de impuestos a las ganancias para las empresas de la reforma laboral, un aspecto que los mandatarios provinciales rechazaban rotundamente, ya que afectaba la recaudación de sus provincias.
Además, el oficialismo introdujo otras modificaciones que habían sido solicitadas por la CGT, como la preservación del aporte patronal del 6% destinado a las obras sociales y la cuota sindical del 2%. Los bancos también consiguieron que se excluyera la posibilidad de pagar sueldos a través de billeteras virtuales, mientras que las cámaras empresariales mantuvieron el aporte obligatorio.
El oficialismo cuenta con el respaldo asegurado en el recinto por parte de los bloques del PRO y la UCR, además de los sectores dialoguistas que responden a diferentes gobernadores: la tucumana Beatriz Ávila, la salteña Flavia Royón, el correntino Carlos "Camau" Espínola, la neuquina Julieta Corroza, la chubutense Edith Terenzi, la cordobesa Alejandra Vigo, los misioneros Sonia Rojas Decut y Carlos Omar Arce, así como los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.

