El gobierno de Javier Milei logró asegurar el respaldo necesario para avanzar con la reforma laboral en el Senado tras una significativa concesión de Toto Caputo, quien aceptó retirar el polémico capítulo de Ganancias, tal como exigían los gobernadores.
La postura de las provincias se formalizó esta mañana en una reunión de la mesa política, donde participaron, entre otros, el ministro de Economía y los responsables de negociar la ley, Diego Santilli y Patricia Bullrich. Durante la tarde, la jefa del bloque de La Libertad Avanza anunció en una conferencia junto a sus aliados del Senado el acuerdo alcanzado con los dialoguistas.
A pesar de que el ministro del Interior y la senadora emergieron como los vencedores en este conflicto interno, a nivel general, la presión de los gobernadores prevaleció, quienes se mostraron firmes en su rechazo al capítulo de Ganancias. La decisión de eliminarlo pone en evidencia que el oficialismo carecía de los votos necesarios para aprobar la ley sin modificaciones, a pesar de las afirmaciones previas de que contaban con un respaldo amplio.
Bullrich convocó a una reunión de urgencia para discutir la eliminación del capítulo de Ganancias de la reforma laboral, tras alertar que La Libertad Avanza no contaba con los votos asegurados para la sesión programada para el miércoles. La inclusión de la baja de Ganancias en la reforma laboral había sido una propuesta de Toto Caputo, quien ahora enfrenta dificultades para aceptar la derrota.
La reunión se extendió por casi cuatro horas, y los aliados salieron con la certeza de que el gobierno eliminaría el capítulo de Ganancias, aunque aún faltaba el visto bueno definitivo de Caputo, quien se había negado a ceder a los insistentes reclamos de Bullrich y Santilli, encargados de reunir los votos necesarios para la reforma.
Un senador al tanto de las negociaciones comentó: "Incluir la baja de ganancias en la reforma laboral fue idea de Toto y ahora le cuesta aceptar la derrota". Como se había informado anteriormente, la firmeza de Caputo se debilitó al conocer que la recaudación de enero había caído un 7 por ciento en términos reales, marcando su sexta baja consecutiva. En ciertos sectores del gobierno comenzó a cundir la preocupación, comprendiendo que no era el momento de seguir resignando recursos.
Los gobernadores, que enfrentan una caída similar en la recaudación que el gobierno nacional, se mostraron inflexibles ante la posibilidad de resignar cuatro puntos de Ganancias. El diputado Guillermo Michel fue el primero en advertir sobre el impacto que esta reforma tendría en las finanzas provinciales, en una columna exclusiva.
Inicialmente, Caputo había considerado la opción de que la baja de Ganancias a las empresas se activara solo cuando la economía creciera un 4 por ciento, como una especie de cláusula gatillo. Posteriormente, sugirió la posibilidad de posponerla hasta 2028, intentando mantener el relato de la reducción de impuestos.
Otro aspecto relevante en las negociaciones es que también se descartaría el traspaso del fuero laboral a la Ciudad. Desde el oficialismo, se afirma que Victoria Villarruel habría jugado un papel clave en evitar este traspaso, desafiando abiertamente a Milei. Sin embargo, no está claro cómo lograría la vicepresidenta bloquear un artículo que se encuentra en la ley que votarán senadores que no le responden.

