En las elecciones de concejales celebradas este domingo en Mendoza, el peronismo del interior logró un triunfo contundente sobre La Cámpora. Los intendentes peronistas se impusieron, lo que se interpreta como un claro rechazo hacia los candidatos kirchneristas en las provincias y una advertencia para la candidatura presidencial de Axel Kicillof, quien es percibido como un referente del kirchnerismo.
Las elecciones, que abarcaron seis departamentos de Mendoza, evidenciaron una profunda división dentro del peronismo. Tras años de tensiones entre los intendentes y La Cámpora, se evidenció una fractura en San Rafael, Luján de Cuyo y Rivadavia. El resultado fue devastador para los postulantes de la agrupación liderada por Máximo Kirchner. En solo uno de los distritos, lograron alcanzar el diez por ciento de los votos, sin obtener un solo concejal, limitándose a conseguir un convencional constituyente en San Rafael.
En San Rafael, la lista peronista, encabezada por los hermanos Omar y Emir Félix, quienes actualmente gobiernan la ciudad, se llevó la victoria en la elección de convencionales constituyentes con un 41,5% de los votos frente al 38,4% de La Cámpora. Sin embargo, en la elección de concejales, el frente de Alfredo Cornejo y La Libertad Avanza se impuso por un estrecho margen de 700 votos, obteniendo el 39,2% frente al 38,2% del peronismo. La lista de La Cámpora, conocida como San Rafael Futuro, quedó relegada al cuarto lugar con apenas un 5,7% de los votos.
Este triunfo del peronismo del interior marca un hito, ya que es la primera vez que logran vencer al kirchnerismo en una elección. Además, se aprobó un acuerdo con la UEF, lo que refuerza la posición del peronismo en la provincia. Según fuentes locales, la ruptura entre los Félix y La Cámpora se debió a que la agrupación kirchnerista exigía un lugar destacado en los seis concejales elegidos. La respuesta de los peronistas fue clara: los camporistas habían elevado sus expectativas sin contar con el respaldo necesario de votos.
La elección en Mendoza se convierte en una señal de alerta para Kicillof, quien enfrenta un panorama complicado: los candidatos kirchneristas están teniendo un desempeño deficiente en las provincias, y el gobernador bonaerense está fuertemente vinculado a Cristina Kirchner. Su discurso, incluso, es más rígido que el de la ex presidenta. A pesar de la paridad con el frente Cambia Mendoza, los Félix se mostraron satisfechos al recuperar 9 puntos respecto a la derrota sufrida en octubre, logrando un empate en concejales: tres para cada fuerza.
En Rivadavia, el frente de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza superó al oficialismo local del partido Sembrar, mientras que el Frente Justicialista quedó en tercer lugar, con casi 11 puntos, y el camporista Frente Patria se posicionó cuarto con un 6,7%. En Luján de Cuyo, donde el oficialismo provincial arrasó, las listas peronistas quedaron casi empatadas, con el Frente Justicialista alcanzando un 10,35% y el Frente Patria un 10,24%, logrando un concejal por parte del peronismo. Un dirigente peronista lamentó que si La Cámpora no hubiera intervenido, podrían haber obtenido dos concejales.
A pesar de los resultados negativos para La Cámpora, los intendentes de Maipú, La Paz y Santa Rosa lograron acuerdos con la agrupación y triunfaron en sus respectivos departamentos. Por otro lado, Julio Alak rompió con Kicillof tras ser vetado como presidente del PJ bonaerense. En el peronismo del interior, la elección de Mendoza se interpreta como un aviso para Kicillof, quien, según varios dirigentes, no ha logrado conectar con el electorado fuera del Conurbano.
La preocupación por la candidatura presidencial de Kicillof se extiende entre los intendentes del Conurbano. Jorge Ferraresi, de Avellaneda, sugirió que el peronismo debería concentrarse en retener sus 70 intendencias y desdoblar su estrategia. En el ámbito nacional, algunos parecen conscientes de que Kicillof está perdiendo apoyo y desean mantener su candidatura. Un dirigente relevante de La Libertad Avanza expresó: “Necesitamos que Kicillof sea el candidato del peronismo porque debemos polarizar con él”, reflejando la inquietud por la caída de Kicillof y la amenaza de desdoblamiento que plantean los intendentes.
Finalmente, se concluyó que la estrategia del kirchnerismo debe ser revaluada, ya que muchos dentro del peronismo del interior advierten que la candidatura de Kicillof carece de fuerza fuera del Conurbano. La situación actual ha generado un clima de incertidumbre sobre el futuro electoral del gobernador, lo que podría llevar a replantear las tácticas para las elecciones de 2027.

