El cordobesismo se sumó a la marcha universitaria, buscando nuevamente distanciarse del gobierno de Javier Milei. Al igual que en ocasiones anteriores, como la crisis de PAMI o las demandas por derechos en discapacidad, esta movilización se convierte en un nuevo motivo para marcar diferencias con la administración actual. La Universidad Nacional de Córdoba, un símbolo de la identidad mediterránea, cobra especial relevancia en este contexto.
Desde temprano, el exgobernador y actual diputado nacional, Juan Schiaretti, expresó su apoyo hacia la marcha y la consigna que la impulsa. "Apoyamos el justo reclamo de las universidades públicas ante el ajuste presupuestario y el recorte del financiamiento por parte del Gobierno nacional. Por eso, acompañamos la realización de esta marcha que se lleva a cabo de manera masiva en todo el país", afirmó.
Schiaretti subrayó que "la educación pública y gratuita es la inversión más significativa que un país puede realizar para su futuro. Defender el presupuesto universitario es garantizar que los hijos de familias de todos los estratos sociales tengan acceso a la educación, a una formación y a un título que les permita transitar sus vidas con posibilidades de crecimiento". Este comentario le sirvió para evidenciar una segunda diferencia notable en el año 2026 respecto a la gestión libertaria, la primera fue su negativa a respaldar la Ley de Glaciares en Diputados, donde el cordobesismo mostró una división interna.
Alejada de la retórica, Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti, participó de la marcha en Córdoba junto a figuras como el diputado nacional Ignacio García Aresca y el ministro de Vinculación, Miguel Siciliano. Durante la movilización, la senadora se manifestó con la consigna: "la universidad pública es la justicia social del siglo XXI", destacando la presencia del Partido Justicialista cordobés en la columna de la marcha.
El intendente Martín Llaryora, que compartió una actividad con su par santafesino, Maximiliano Pullaro, también se adhirió a las demandas de la movilización. Hace semanas, Llaryora había realizado un fuerte reclamo en torno a la discapacidad y las partidas de PAMI, y este lunes comparó la situación actual con la crisis de 2001, afirmando: "En aquel entonces también intentaron convencernos de que Argentina no debía tener industria, condenándonos a depender únicamente de los servicios o la producción primaria. Las etapas se repiten".
El respaldo a la protesta universitaria no solo es una cuestión de principios, sino que también le otorga réditos electorales al cordobesismo, ya que su principal oponente, el diputado libertario Gabriel Bornoroni, queda vinculado a las decisiones de Milei en este tema. Esto se asemeja a los reclamos por discapacidad y PAMI, donde también se observa un silencio de la oposición, como en el caso de Luis Juez, quien busca no afectar su relación con Milei en la carrera hacia 2027.

