Patricia Bullrich intensificó su accionar durante el fin de semana y convocó rápidamente a una reunión de presidentes de bloque, con el objetivo de acelerar una sesión programada para este miércoles. Su intención es otorgar estado parlamentario a los pliegos de los militares que aún están pendientes. Esta maniobra busca calmar a los miembros de las fuerzas armadas, quienes se encuentran agitados por el escándalo de la IOSFA, una situación que mantiene a los uniformados en un estado de ebullición.
A pesar de que estos pliegos suelen recuperar su estado parlamentario con una simple votación a mano alzada en cualquier sesión, la iniciativa de la legisladora libertaria resulta inusual. Por esta razón, la oposición sugiere que el verdadero plan de la exministra de Seguridad consiste en tratar con urgencia los pliegos de Carlos 'Coco' Mahiques, padre del nuevo ministro de Justicia, y otros 50 jueces seleccionados por su hijo bajo la supervisión de Karina Milei.
Se reveló que la secretaria general de la Presidencia instruyó a Mahiques para que congele los pliegos de los jueces y revise los acuerdos que Santiago Caputo había establecido con los gobernadores. Sin embargo, Bullrich parece decidida a avanzar con una lista depurada por el nuevo ministro.
Un senador aliado expresó su desconcierto, preguntándose cuál es la urgencia por aprobar el pliego de Mahiques, quien cumplirá 75 años en noviembre. En efecto, el caso del camarista de la Casación Penal es para votarle una prórroga de cinco años más en su puesto en Comodoro Py, y el plazo vence el día de su cumpleaños, el 1° de noviembre.
Karina y los Menem ahora ponen su mirada en Ibarzábal, la influyente funcionaria encargada de redactar las leyes.
“Patricia busca congraciarse con Juan Bautista Mahiques”, comentó un legislador, a pesar de que el ascenso del ex procurador de la Ciudad se debe a un acuerdo entre la hermana presidencial y Daniel 'Tano' Angelici, quienes se encuentran enfrentados a Bullrich en la lucha por la jefatura de gobierno porteño.
El llamado urgente de la exministra generó malestar entre los senadores. Muchos de ellos están en sus provincias, algunos acompañaron a sus gobernadores al evento de Argentina Week en Estados Unidos, como Flavia Royón, y otros tienen la agenda ocupada con la visita a Expoagro.
Fuentes parlamentarias explicaron que la imposición de la senadora oficialista tomó a su bloque desprevenido. Dado que Javier Milei se encuentra fuera del país, Victoria Villarruel actúa como presidenta en ejercicio hasta su regreso y no podrá liderar la reunión de presidentes de bloque programada para este martes.
Por esta razón, el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, debió liberar su agenda, que estaba comprometida con un evento que reúne a los ruralistas, para concentrarse en el trabajo legislativo de la Cámara Alta.
La estrategia trazada por la líder de la bancada de La Libertad Avanza provocó la ira de Juan Carlos Pagotto, presidente de la comisión de Acuerdos y pieza clave en la estrategia de los primos Martín y Lule Menem para debilitar a Bullrich.
El desconcierto en el Senado es tal que, al momento de cerrar esta nota, no estaba claro si Bullrich lograría su objetivo. La hoja de ruta delineada por la líder de la bancada de LLA desató la frustración en el riojano Pagotto, quien preside la comisión de Acuerdos y es fundamental en la estrategia de los Menem para debilitar a Bullrich sin comprometer el prestigio de senadores que consideran más valiosos.
En realidad, los pliegos de los jueces deben ser presentados ante la comisión de Acuerdos, que preside el propio Pagotto. Esta comisión es la encargada de dictaminar y no es necesario que Bullrich convoque a labor parlamentaria para informar a sus pares; basta con que Javier Milei envíe a sus candidatos recomendando su aprobación, tal como lo hizo en el verano con el padre de Mahiques.
Frente a la debilidad de su estrategia, Bullrich habría decidido incluir, de manera discreta, la discusión sobre la integración de las comisiones para asegurar la presencia de legisladores. Dado que incluso la UCR se mostraba reacia a participar de la reunión de este martes promovida por la exministra, se habilitó una conversación sobre las comisiones.
De hecho, una senadora que lidera el grupo de los 44 antiperonistas comunicó que, de las cinco comisiones en las que la inscribió la exministra, hay tres que no le interesan. “Es una forma extraña de manejar el Senado, sin consultar a los senadores sobre a qué comisión desean pertenecer”, resumió una fuente al tanto de la situación.
“No tenemos agenda parlamentaria, lo mejor sería esperar a que los temas lleguen a la comisión y avanzar con los debates de manera ordenada”, comentó uno de los legisladores que sigue este asunto. De todas formas, Bullrich acelera el paso sin preocuparse demasiado por el reglamento ni las costumbres del Senado, enfocándose en lograr sus objetivos políticos y capitalizar resultados favorables.

