Un misil lanzado desde Irán logró atravesar las defensas de Israel y se estrelló en un barrio residencial de Tel Aviv, resultando en la primera víctima fatal en el país y dejando a 22 personas heridas. Los equipos de emergencia trabajaron incansablemente durante toda la noche en la zona afectada para atender a los heridos y evaluar los daños.
Además, otros misiles y drones iraníes impactaron en el Aeropuerto de Abu Dhabi y en el lujoso hotel Burj Al Arab, intensificando la preocupación en la región. Antes de estos ataques, Irán había bombardeado bases militares estadounidenses ubicadas en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait, en un contexto de creciente tensión que mantiene a toda la zona en un estado de alerta.
El expresidente estadounidense Donald Trump confirmó la muerte del ayatolá Ali Khamenei durante estos ataques a Irán, lo que ha generado un clima de incertidumbre y temor. El Gobierno iraní, a través de un comunicado, afirmó que está 'más preparado que nunca' para responder a este ataque y a la muerte de su líder religioso, enfatizando que las Fuerzas Armadas de la República Islámica 'responderán con firmeza a los agresores'.
Los ataques de Estados Unidos e Israel no solo acabaron con la vida de Khamenei, sino que también golpearon al ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y al Jefe del Ejército, Amir Khatami. Sin embargo, antes de su muerte, Khamenei había dejado un plan de 'cuatro capas' de sucesión para asegurar la continuidad del régimen, incluyendo su propio cargo.
La zona de Tel Aviv, donde cayó el misil iraní, ahora se encuentra bajo un clima de miedo y ansiedad. La posibilidad de un conflicto armado prolongado genera inquietud no solo en Israel, sino también en Turquía y Pakistán, así como en los países vecinos de Irán.
Este conflicto no solo amenaza la estabilidad regional, sino que también podría desorganizar el mercado del petróleo. Tras el ataque de Estados Unidos e Israel, el tránsito de buques por el estratégico estrecho de Ormuz se detuvo por completo. Este paso marítimo es crucial, ya que por allí transita el 20% del gas natural licuado a nivel mundial y entre el 20% y el 25% del petróleo y sus derivados. Si esta situación persiste, las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Emiratos Árabes se verán gravemente afectadas, lo que seguramente provocará un aumento en los precios del petróleo.

