El expresidente estadounidense Donald Trump confirmó que el ayatolá Alí Khamenei, líder supremo de Irán, fue asesinado en los ataques aéreos que se llevaron a cabo esta mañana en Teherán. Según reportes de diversas agencias, el cuerpo del líder religioso fue hallado entre los escombros de un bombardeo que impactó el búnker donde se encontraba resguardado.
La noticia fue inicialmente confirmada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien recibió información oficial que corroboraba la muerte de Khamenei. En una entrevista en televisión, Netanyahu expresó que existían “crecientes indicios” sobre el asesinato del líder iraní. Horas después, Trump utilizó sus redes sociales para reiterar la noticia: "Khamenei, una de las figuras más malignas de la historia, ha fallecido. Esto no solo representa justicia para el pueblo iraní, sino también para todos los grandes estadounidenses y ciudadanos de diversas naciones que fueron asesinados o heridos por Khamenei y su grupo de matones".
En su publicación, Trump continuó afirmando: "No pudo escapar de nuestra inteligencia ni de nuestros avanzados sistemas de monitoreo, y, en estrecha colaboración con Israel, ni él ni los otros líderes que murieron con él pudieron evadirnos. Esta es una oportunidad crucial para que el pueblo iraní recupere su nación. Hemos escuchado que muchos de sus miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), así como otros efectivos de seguridad, ya no desean continuar luchando y buscan inmunidad".
Además, el expresidente instó a los iraníes a derrocar al régimen de los ayatolas, reiterando su mensaje de que, como mencionó la noche anterior: "¡Ahora pueden obtener inmunidad, de lo contrario solo enfrentarán la muerte!". Trump espera que el CGRI y la policía se unan pacíficamente a los patriotas iraníes para restaurar la grandeza del país. Este proceso debería iniciar pronto, ya que en un solo día, no solo la muerte de Khamenei ha causado estragos, sino que el país ha sufrido daños profundos, incluso devastadores. Los bombardeos continuarán de manera intensa y precisa durante toda la semana, o hasta que se logre el objetivo de alcanzar la paz en Oriente Medio y en el mundo", concluyó.
La muerte del líder iraní no necesariamente implica un cambio de régimen, pero sí abre un panorama de incertidumbre política y de inestabilidad en la región, lo que podría escalar en un conflicto mayor. Además, esta situación refuerza la posición de Israel como potencia militar en la zona y puede reconfigurar el mapa geopolítico, dándole un rol central a Arabia Saudita, el principal adversario de Irán.
Trump fue claro al señalar que el objetivo es debilitar al régimen iraní para que la población, que salió a las calles a fines de 2025, asuma el control y cambie el gobierno. Sin embargo, este cambio no será sencillo, ya que la alternativa de Estados Unidos e Israel para liderar la transición es el heredero del monarca Reza Pahlavi, quien se encuentra en el exilio desde hace décadas.
Una posible hipótesis es que lo que ocurra en Irán siga el modelo de la transición en Venezuela, donde el régimen de los ayatolás podría quedar bajo una especie de tutela estadounidense. La operación contra Irán genera tensiones entre Trump y el Partido Republicano, en medio del proceso electoral de medio término.
En este contexto, informes indican que antes de los ataques, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos evaluó que, incluso si Khamenei fuera eliminado, podría ser reemplazado por figuras de línea dura dentro del CGRI. Los bombardeos seguirán sin pausa durante toda la semana o hasta que se considere necesario para alcanzar el objetivo de paz en la región.
Sin embargo, la transición no será un proceso simple, ya que la opción de Estados Unidos e Israel para liderar este cambio es el exiliado heredero del monarca Pahlavi. Alí Khamenei gobernó la República Islámica de Irán desde 1989 y, antes de eso, fue presidente bajo el régimen de Ruhollah Jomeini desde 1981 hasta su ascenso al liderazgo supremo. Este líder religioso había sido objeto de varios intentos de asesinato, siendo el más significativo el ataque del 27 de junio de 1981, cuando una bomba estalló durante un discurso en una mezquita de Teherán, dejándolo gravemente herido y con su brazo derecho paralizado. Khamenei tuvo seis hijos, y uno de ellos, Mojtaba, ha sido considerado en los últimos años como un posible sucesor.

