La inflación de diciembre se disparó al 2,8%, según datos del Indec, mientras que Javier Milei sostiene que Luis "Toto" Caputo es "el más grande". Este aumento en la inflación, que sigue a la reciente suba del dólar, parece confirmar que el fenómeno del pass through está presente. Los números son casi idénticos: la inflación acumulada en 2025 alcanzó el 31%, mientras que la devaluación del peso fue del 28,5%.
Este índice oficial subió por quinto mes consecutivo, marcando una tendencia creciente desde mayo, cuando se registró un 1,5%. Esto genera un arrastre estadístico considerable para el año en curso. Las consultoras privadas, que inicialmente preveían un 20% de inflación para 2026, ahora ajustan sus proyecciones a un 30%, es decir, el triple de lo que Milei y Caputo habían establecido en el Presupuesto aprobado por el Congreso.
El gobierno comienza a sentir el impacto de esta tendencia alcista, que ya se extiende por más de seis meses, lo que plantea la pregunta de si Argentina está en un proceso de desinflación o, por el contrario, enfrenta una nueva escalada inflacionaria. Este aumento de precios complica aún más la situación de la deuda en pesos, y Caputo se enfrenta a un nuevo vencimiento significativo.
Por esta razón, las principales figuras del gobierno se unieron para sostener que la inflación interanual fue del 31,5%, la cifra más baja en ocho años, un dato que resulta, al menos, discutible, pero que se utiliza para respaldar el relato libertario. En diciembre de 2017, durante la presidencia de Mauricio Macri, la inflación fue del 24,8%. Desde entonces, los números comenzaron a ascender, según la comparación que realiza el actual gobierno de Milei. En aquel entonces, el ministro de Finanzas era el propio Caputo, quien al año siguiente asumió la presidencia del Banco Central.
El 2,8% de inflación de diciembre superó ampliamente el 2,3% que predecía el mercado. El economista Juan Manuel Telechea explicó que, aunque la desaceleración anual es notable, con un 31% frente a un 118%, la base de comparación es extremadamente alta. En efecto, el año cerró con una inflación mensual superior a la de diciembre de 2024, que fue del 2,7%.
Martín Kalos fue más contundente en su análisis: "Diciembre 2025: 2,8% intermensual, hace ocho meses que se acelera. Interanual 31,5%, hace dos meses que sube levemente. Todo 2025 cerró con un promedio anual de 41,9%. Para 2026, deja un arrastre de 12,9%", resumió. Este arrastre condiciona el panorama futuro, especialmente porque enero y febrero no son meses propicios para los precios, y menos aún con cambios metodológicos en el horizonte.
El Indec publicará el índice de enero utilizando una nueva metodología, basada en la Encuesta Permanente de Hogares de 2017 y 2018. Las ventas minoristas cayeron un 5% en diciembre, a pesar de las festividades y el aguinaldo. El inicio del año ya muestra señales preocupantes. Por estacionalidad, enero suele tener un fuerte impacto en sectores como recreación, cultura, hoteles y restaurantes. En el ámbito alimentario, los números también son alarmantes. Según el CEPA, dirigido por Hernán Letcher, en la primera semana de enero, los precios de consumo masivo aumentaron un 2,3%. La carne mayorista registró un incremento de entre 1,4% y 1,6%, mientras que el pollo se disparó un 4,9%. Las frutas y verduras aumentaron hasta un 7,9%. El dólar también se incrementó, con un 1,3% en los primeros diez días.
En diciembre de 2025, la inflación intermensual se situó en 2,8%, y ha estado acelerándose durante ocho meses. La interanual se ubica en 31,5%, con un leve aumento en los últimos dos meses. Todo 2025 cerró con un promedio anual de 41,9%, dejando un arrastre para 2026 de 12,9%. A esto se suman los precios regulados, con incrementos promedio del 2,5% en electricidad y gas, además de la eliminación progresiva de subsidios para sectores medios y altos. Las prepagas también subieron un 2,5%, y los medicamentos, telecomunicaciones y transporte continúan en aumento.
En la región metropolitana, el costo del transporte público, como los colectivos y el subte, ya ajustó más de 4%. La Verificación Técnica Vehicular (VTV) aumentó casi un 22% desde mitad de mes. Y en marzo, se prevé otro ajuste en el ámbito educativo, un clásico en estos contextos. El resultado es evidente: los precios regulados triplican la inflación promedio anual, lo que afecta gravemente a la clase media.
Las cifras evidencian la tensión económica. En diciembre, una familia tipo necesitó más de 1,3 millones de pesos para no caer en la pobreza. La canasta básica superó el millón de pesos para todos los hogares, y la alimentaria aumentó un 4,1% en un solo mes. En todo 2025, la CBA acumuló un 31,2% y la canasta total un 27,7%.

