En enero, la canasta básica experimentó un notable aumento en la Ciudad de Buenos Aires, lo que genera un impacto significativo en las cifras de pobreza que reporta el INDEC. Este incremento sugiere que los niveles de pobreza en el distrito más adinerado del país podrían ser al menos seis puntos porcentuales más altos que los que indica el organismo nacional.
Los precios de alimentos esenciales como carne, frutas y verduras provocaron que la canasta de indigencia se disparara un 5,6%, alcanzando los 767 mil pesos. Por su parte, la canasta de pobreza también mostró un aumento, aunque más moderado, del 3,7%. En ambos casos, estos incrementos superaron la inflación del primer mes del año, que se situó en 3,1% en la Ciudad.
Eduardo Chávez Molina, sociólogo e investigador del Instituto Gino Germani, aclaró que la metodología utilizada para medir la pobreza en la Ciudad resulta ser mucho más precisa que la del INDEC. Criticó las cifras de indigencia y pobreza que el instituto nacional publica, argumentando que el análisis del costo de las canastas en la Ciudad se realiza de manera directa. Según su explicación, el encuestador visita un hogar y pregunta cuánto gasta en alimentos, ropa, entre otros. En contraste, el INDEC calcula los gastos no alimentarios mediante un coeficiente, lo que, según él, genera un desfase en los datos relacionados con tarifas, servicios de salud y educación privada.
La inflación en la Ciudad, que alcanzó el 3,1%, refuerza la percepción de manipulación en las cifras del INDEC. La metodología indirecta que aplica el organismo se utiliza también en las provincias argentinas, lo que complica aún más la obtención de cifras reales sobre pobreza e indigencia.
El gobierno de la Ciudad busca evitar que el porcentaje de pobreza sea mayor y emplea todas las herramientas metodológicas a su disposición para contener la situación. “En el resto del país, no se verá reflejado en términos estadísticos, pero sí en la realidad social. Es muy probable que la pobreza y la indigencia sean más elevadas, pero esto no se puede verificar debido a la forma en que se elaboran las estadísticas”, advirtió Chávez Molina.
A pesar de que se usan metodologías diferentes, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no enfrenta problemas de legitimidad en la captación de datos sobre la población bajo la línea de pobreza. El gobierno intenta evitar que el porcentaje de pobreza aumente y utiliza todas las herramientas metodológicas disponibles para lograrlo.

