Los trabajadores de la Asociación Judicial Bonaerense (AJB) confirmaron su rechazo a la propuesta salarial del gobierno de Axel Kicillof, considerándola "insuficiente". Como resultado, decidieron unirse a un paro de actividades junto a otros gremios estatales, lo que asegura la efectividad de la medida que Roberto Baradel intentó evitar, al menos desviándola hacia una protesta contra Javier Milei.
Este movimiento es significativo, ya que los judiciales de la provincia se encuentran alineados con Baradel, líder del Suteba, y son parte de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), dos organizaciones gremiales que históricamente han mantenido una cercanía con Kicillof y que en los últimos años evitaron hacerle un paro al gobernador. Sin embargo, el atraso salarial que Kicillof ha convalidado provocó que las bases se rebelaran contra el histórico líder de Suteba.
Un legislador bonaerense que sigue de cerca la situación sindical comentó: "Kicillof merece el Martín Fierro al gran ajustador. Daniel Scioli gastaba el 50% del presupuesto bonaerense en masa salarial, María Eugenia Vidal un 42% y Kicillof lo redujo al 39%".
Baradel enfrenta dificultades para calmar a los docentes, quienes están furiosos tras la oferta de Kicillof, que consistió en un aumento alineado con la inflación cuestionada de Luis Caputo.
Este lunes, los judiciales llevaron a cabo asambleas en las 20 departamentales, donde debatieron la ratificación del rechazo a la última oferta salarial presentada por el gobierno el viernes pasado.
Las asambleas decidieron por unanimidad rechazar la propuesta de Kicillof, que incluía un aumento del 3% para febrero. Este incremento fue considerado insuficiente para enfrentar la inflación actual de 2026 y recuperar el poder adquisitivo perdido en 2025. En efecto, la oferta de Kicillof se encuentra en línea con la inflación manipulada de Caputo.
En las asambleas, se resolvió "mandatar a la Comisión Directiva Provincial para que lleve a cabo un paro total de actividades, exigiendo al Poder Ejecutivo una propuesta más favorable que contemple la equiparación y superación de la inflación acumulada", informaron los judiciales bonaerenses en un comunicado.
Además, el mandato establece que esta medida de fuerza se evalúe para ser ejecutada en conjunto con otros gremios del Estado bonaerense. Esto ya está ocurriendo, ya que los estatales liderados por Oscar de Isasi anunciaron que también se sumarán al paro el día de inicio de clases, lo que complicará la apertura de las escuelas.
El descontento entre los docentes es palpable, ya que Baradel no ha logrado contener a las bases luego de que se les ofreciera un aumento en línea con la inflación manipulada de Caputo.
Los docentes ya venían acumulando malestar tanto hacia el gobernador como hacia la conducción de Baradel, quien aceptó un aumento del 25,9% en 2025, a pesar de que la inflación oficial fue del 31,5%.
Los trabajadores estatales de ATE también han solicitado a Kicillof una convocatoria urgente para retomar las negociaciones salariales, tras el rechazo a la última oferta del 3% que fue desestimada por todos los gremios.
Ante el creciente descontento de las bases, los líderes de ATE se vieron obligados a endurecer su postura frente a Kicillof, reclamando un acuerdo que permita recuperar lo perdido en los últimos meses de 2025.
A través de una carta dirigida al ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, el gremio que dirige Claudio Arévalo solicitó reabrir la discusión salarial y "iniciar el año sin una pérdida efectiva del poder adquisitivo".

