Los rumores sobre el descontento de Donald Trump hacia Javier Milei por su vínculo con China se intensifican. La visita de Scott Bessent a Argentina, prevista para antes de las festividades, aún no se confirma, en medio de crecientes versiones sobre la incomodidad del ex presidente estadounidense con el gobierno libertario.
Hace apenas dos semanas, Bessent, secretario del Tesoro, había anunciado su llegada al país para continuar con el apoyo a Milei. Sin embargo, varios acontecimientos complicaron la situación. En primer lugar, se frustró el préstamo de 20 mil millones de dólares que el JP Morgan iba a estructurar, un anuncio que había realizado el propio Bessent. Además, el swap del Tesoro con el Banco Central por otros USD 20.000 millones tampoco se concretó.
Tras la confirmación de la caída del préstamo, que Luis "Toto" Caputo intentó presentar como una "operación" a pesar de haberlo anunciado públicamente, Trump no tardó en expresar su descontento. Amenazó con "pegarle una patada en el culo" a Bessent, señalando que el banco de acreedores quiere respuestas sobre cuándo Argentina depositará los dólares. "Scott está metiendo la pata en la Reserva Federal, porque las tasas están demasiado altas", afirmó Trump.
El principal motivo de la molestia se centra en que Milei no cumple con las exigencias que la administración Trump había planteado directamente a Karina. Las tres demandas fundamentales eran: la salida de Guillermo Francos, un acuerdo de gobernabilidad con Mauricio Macri y la ruptura de la relación con China. "Si Estados Unidos te pide un acuerdo con Macri, tenés que arreglarte con Macri, no alcanza con Santilli", explicó una fuente cercana a la situación.
A pesar de las presiones, Milei solo cumplió con el primer pedido. La simulación de apoyo de los gobernadores a las reformas que el gobierno planea enviar al Congreso no fue suficiente para calmar las aguas. En lugar de distanciarse de China, la influencia de esta potencia asiática en la economía argentina continúa en aumento. Según los datos, en los primeros nueve meses de 2025, Argentina registró importaciones desde China que superaron los USD 13.091 millones, un aumento del 66% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Las tensiones dentro del partido republicano también se hicieron eco a través de Barry Bennet, asesor y nexo con la administración Trump, quien lamentó que Caputo fuera marginado de las conversaciones entre Washington y Buenos Aires. La llegada de Pablo Quirno al Ministerio de Relaciones Exteriores, impulsada por Karina, obstruyó este "backchannel".
Además, una de las condiciones impuestas por Estados Unidos para otorgar el préstamo del Tesoro es que Milei permita la instalación de una base militar en Ushuaia, un requerimiento que se encuentra en un estado incierto.
Este panorama se complica aún más por la creciente insatisfacción del Fondo Monetario Internacional (FMI) con Milei debido al incumplimiento de las metas acordadas. Este descontento también presiona al Tesoro, que había obligado al organismo a hacer la vista gorda en la renovación del crédito. Milei se enfrenta a un nuevo incumplimiento de la meta de reservas, que ahora se estima en un margen alarmante: debería tener reservas negativas de USD 2.600 millones, mientras que el déficit actual se aproxima a USD 16.000 millones.
Lo que más preocupa al FMI es el incumplimiento del agregado monetario M2 no remunerado, sumado a la continuidad del cuestionado régimen de cambios múltiples y el incumplimiento de la meta de superávit. Por lo tanto, el Tesoro se verá obligado a presionar nuevamente al personal del organismo dirigido por Kristalina Georgieva para que reformule completamente el programa argentino, lo que pone a Bessent en una situación delicada.

