La reciente decisión de Luis Juez de unirse oficialmente a La Libertad Avanza en el Senado desató una serie de reacciones que impactaron de lleno en la política de Córdoba. La senadora Alejandra Vigo, esposa del exgobernador Juan Schiaretti, se incorporó a un interbloque junto al correntino Camau Espínola y los senadores del PRO: Martín Goerling de Misiones, Andrea Cristina de Chubut y Victoria Huala de La Pampa. A ellos se sumaron la tucumana Beatriz Ávila, alineada con Osvaldo Jaldo, y la radical chubutense Edith Lorenzi, conectada directamente con Nacho Torres. Juntos anunciaron la creación del interbloque Impulso País.
Este movimiento, que trasciende el microclima del Congreso, reavivó los rumores sobre la relación entre Mauricio Macri y Schiaretti. Principalmente, porque Juez dejó la bancada del PRO en malos términos con Macri, y también porque su reciente cambio de rumbo en la política generó debates sobre su trayectoria en los últimos 20 años. Además, el sector más radical de Juez reaccionó con fuerza, rechazando la revisión del currículum de su líder.
Los optimistas dentro del juecismo sostienen que Juez busca establecer lazos con las tres mujeres libertarias: Victoria Villarruel, Karina Milei y Patricia Bullrich. Por ejemplo, durante la discusión sobre la reforma laboral, el cordobés se encargó de aclarar el reglamento a la vicepresidenta, quien intentó tener protagonismo en el debate.
Sin embargo, quienes se oponen a la figura de Juez, que también cuenta con varios libertarios en su grupo, reconocen que su incorporación es un intento por posicionarse para encabezar la boleta provincial en 2027. Este objetivo parece lejano, especialmente tras las declaraciones de Gabriel Bornoroni, quien afirmó que La Libertad Avanza presentará candidatos propios y, al ser consultado sobre posibles aliados, comentó: 'cuando vayamos caminando se van a ir acomodando las cosas'.
El gesto entre Schiaretti y Macri en el Congreso no pasa desapercibido para muchos. Especialmente para aquellos que conocen la incomodidad del exgobernador en la bancada y su relación tensa con algunos miembros del bloque que mantienen diálogos con Sergio Massa. También hay quienes esperan con interés la llegada del expresidente a Córdoba.
Se anticipa que Macri llegue a la provincia a mediados del próximo mes, coincidiendo con la visita del gobernador mendocino Alfredo Cornejo, quien busca apoyo en la interna radical local, y del propio Javier Milei, que podría reunirse con empresarios tras la sanción de la reforma laboral.
Por otro lado, Rodrigo de Loredo, un dirigente local, podría mantener contacto con los tres, aunque no necesariamente de manera pública. El exdiputado radical tiene una relación de necesidades mutuas con el mendocino; lo apoyará en su proyección nacional para la vicepresidencia de Milei, a cambio de que este respalde la continuidad de su espacio al frente de la UCR cordobesa. Este respaldo podría ir más allá de lo verbal.
De Loredo también busca organizar una foto con Milei a mediados de marzo en Córdoba y mantiene lazos con Macri. Este escenario se asemeja al del año pasado, cuando se quedó a mitad de camino, fuera del Congreso. Por lo tanto, algunos consideran que una candidatura de De Loredo en 2027, respaldada por el macrismo, sería una salida decorosa si no logra establecer algo sólido en la relación Bornoroni-Juez.

