La crisis recaudatoria en los municipios se intensifica, y el colapso en la cobrabilidad de las tasas locales se convierte en un tema crucial que los intendentes abordan en sus discursos de apertura de sesiones ordinarias.
La reciente caída en la coparticipación, que genera preocupación en las provincias, impacta directamente en las comunas. A esto se suma un drástico descenso en la recaudación de tributos municipales, lo que obliga a los intendentes a reducir los ya escasos planes de obras que se financiaban con fondos propios.
Un claro ejemplo de esta situación se observa en Tandil, donde el intendente radical Miguel Lunghi advirtió sobre un desplome recaudatorio sin precedentes en sus seis mandatos, con una caída cercana a los 15 puntos porcentuales.
En el año 2025, los niveles de cobrabilidad, que antes rondaban el 70%, se desplomaron hasta un 56%. Lunghi destacó las “severas dificultades económicas” que enfrentan los vecinos, lo que repercute en la percepción de tributos por parte del municipio.
Además, el intendente de Tandil mencionó las deudas que el gobierno provincial y nacional mantienen con su municipio. Según sus declaraciones, la Provincia le adeuda a Tandil 2.500 millones de pesos, mientras que el Gobierno nacional debe 500 millones. Esto se suma a una pérdida de 3.500 millones de pesos en coparticipación.
La alarma se extiende por las provincias, ya que la coparticipación se redujo más del 7 por ciento. “Son 6.500 millones de pesos que no llegaron a Tandil. Estos fondos podrían haber permitido la construcción de 80 cuadras de pavimento, 140 de cordón cuneta, o el inicio de una obra estratégica y necesaria para una ciudad en crecimiento”, enfatizó.
Como se informó anteriormente, la preocupación en las provincias se centra en la debilidad persistente del IVA, un impuesto directamente relacionado con el consumo y que forma parte fundamental de la masa coparticipable. La caída del IVA implica automáticamente una disminución en la coparticipación.
Para febrero, se anticipa que los datos reflejen una contracción de aproximadamente el 7% en los recursos coparticipables. En Tandil, durante 2025, la cobrabilidad pasó del 70% al 56%.
En Trenque Lauquen, el intendente radical Francisco Recoulat calificó los números que evidencian la caída de la coparticipación como “sorprendentes” y “preocupantes”. “Hasta el 20 de febrero solo ingresó el 50% de lo previsto. Esto nos obliga a un esfuerzo monumental para mantener los servicios y los salarios”, manifestó.
Otro intendente del noroeste bonaerense comentó que, con la recaudación actual de su comuna, solo logra cubrir los servicios esenciales. “No estamos logrando proyectar casi ninguna obra o programa nuevo para este año”, expresó.
En el conurbano, el desplome en la recaudación se siente con mayor intensidad en ciertas áreas. En Esteban Echeverría, el intendente Fernando Gray reveló que la recaudación cayó un 30%.
Durante su discurso de apertura de sesiones en el Concejo Deliberante local, Gray afirmó: “Estamos optimizando gastos porque vamos a tener que cubrir aún más necesidades”, y agregó que la demanda en el Hospital Santamarina aumentó un 30%.

