La recaudación fiscal sufrió una drástica caída del 9,5% en febrero, lo que desata una crisis en las finanzas públicas que pone en riesgo las ya debilitadas cuentas provinciales. Este descenso marca el séptimo mes consecutivo en que los ingresos se presentan en números rojos. Desde julio de 2025, los ingresos no logran mantenerse por encima de la inflación. La gran interrogante es cuánto tiempo podrá resistir el superávit fiscal que Javier Milei confirmó para este año, el único logro claro del actual modelo económico.
Hernán Letcher, economista y director del Centro de Política Económica Argentina (CEPA), expresó: "El gobierno no tiene mucho más de donde ajustar. Puede intentar avanzar con subsidios, pero eso compromete la inflación. Congelar el bono a los jubilados solo produce un efecto limitado, y no hay posibilidad de levantar el ancla salarial".
El impacto se siente de manera contundente en los tributos que determinan la coparticipación. El IVA, considerado el principal indicador de la actividad económica, se contrajo un 3,2% en términos reales interanuales. Parte de esta disminución se debe a la caída en la recaudación del IVA Aduanero, tras la derogación de la suspensión de los certificados de exclusión, un alivio para las importaciones.
Los intendentes se encuentran alarmados por el desplome de la coparticipación y la disminución de la recaudación por tasas. Los derechos de exportación, comúnmente conocidos como retenciones, se desplomaron un 39,5% en términos reales interanuales, marcando el segundo mes consecutivo de caída significativa tras un 40,6% en enero. Este es el golpe más severo, resultado de la reducción de las retenciones, lo que confirma que Caputo no tiene margen para avanzar en la disminución de estas tasas, especialmente con la inminente liquidación de la cosecha.
Los derechos de importación también retrocedieron un 26,5%, mientras que los impuestos internos coparticipados cayeron un 16,4%. El impuesto sobre los Bienes Personales experimentó una baja del 13,5% en términos reales. El panorama es homogéneo: no hay un solo impuesto que esté impulsando la recaudación. Esto demuestra que, a pesar de que sectores como la minería y la energía están impulsando los números de crecimiento, la realidad general es de recesión.
Cuando cae el IVA, también disminuye la coparticipación. Y cuando la coparticipación se reduce, las provincias se ven obligadas a ajustar. La masa que se distribuye automáticamente se achica sin posibilidad de discusión política. El primero en criticar abiertamente al gobierno fue Axel Kicillof en su discurso de apertura de sesiones el lunes: "Desde Paolo Rocca hasta Domingo Cavallo, desde Mirta Legrand hasta Carlos Melconian, todos le están señalando al presidente lo evidente: la Argentina no va bien. Después de más de dos años de gobierno, no se cumplió ninguno de los pronósticos del presidente: no hubo una recuperación rápida, en V, ni de ninguna forma".
Su ministro de Economía, Pablo López, fue contundente: "En febrero, la coparticipación a la Provincia de Buenos Aires y al resto de las provincias cayó un dramático 9% en términos reales. Se profundiza el círculo vicioso del modelo nacional: licuación de ingresos, caída del consumo, destrucción de empresas y empleo, y menor recaudación".
Para el total de jurisdicciones y la CABA, la disminución implica que en febrero recibieron 500.000 millones de pesos menos que hace un año. Este derrumbe se suma a las deudas que la Nación mantiene con las provincias, especialmente con Buenos Aires.
En Córdoba, confirman la tendencia: "En febrero, la recaudación cayó un 7,9% en términos reales. Llevamos ocho meses seguidos de caída en la recaudación, lo que indica que el crecimiento, si existe, no se traduce en consumo ni en impuestos". Aseguran: "Nosotros nos salvamos porque el año pasado los impuestos provinciales funcionaron bien. Este año hicimos una reducción de los patrimoniales, pero cobramos mucho en cuota única. En la coyuntura, nos salvamos. Sin embargo, a mediano plazo se complica sostener la inversión social y la obra pública. La Nación enfrentará problemas para mantener el superávit, y las provincias tendremos que ajustar aún más".
El gobierno nacional está intentando ajustar las cuestiones macroeconómicas, pero esos resultados aún no se reflejan en la microeconomía, no llegan a la gente. Hoy, la Argentina no está bien.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, también confirmó el impacto el miércoles pasado: "La coparticipación sigue cayendo porque el consumo no aumenta. El IVA no crece. En lo que va de febrero, la coparticipación nacional en Tucumán cayó 10 mil millones de pesos. Y febrero aún no terminó. Es decir, terminaremos con una caída de casi 15 mil millones de pesos en comparación con enero". Jaldo, que apoyó a Milei en la aprobación de la reforma laboral y continúa respaldando al gobierno libertario, agregó: "El gobierno nacional está ajustando las cuestiones macroeconómicas, pero esos resultados todavía no están llegando a la micro, no están llegando a la gente. Hoy, la Argentina no está bien".
Desde la asunción del gobierno nacional, la Provincia de Buenos Aires ha perdido $22,2 billones por recortes de programas, obras paralizadas, deudas directas y el impacto de políticas económicas que deterioran la producción y la recaudación tributaria. Estamos atravesando un ahogo financiero sin precedentes.

