Patricia Bullrich confirmó que la tensión entre ella y Javier Milei es total, tal como se había informado previamente. La senadora reveló que durante la reunión de gabinete del viernes pasado, el presidente le lanzó un fuerte reto debido a su pedido de que Manuel Adorni presentara sus declaraciones juradas.
"El Presidente tiene una emocionalidad importante", expresó Patricia cuando le consultaron sobre las versiones que indicaban que Milei le había gritado en esa reunión con los ministros.
Sin embargo, Bullrich intentó matizar la situación al aclarar: "No lo definiría como un grito lo que hizo el otro día". Ante la pregunta de si los ministros deberían acostumbrarse a los gritos de Milei o renunciar, como supuestamente sugirió Adorni, respondió: "No voy a contestar eso, no me corresponde".
La respuesta de Patricia no fue casual y quedó claro cuando, ante otra consulta sobre el tema, afirmó que no es adecuado hablar de lo que ocurre en esos encuentros. "Yo no voy a comentar reuniones de gabinete. Las reuniones de gabinete son del gabinete y tienen la intimidad de las cosas que allí se discuten", se desmarcó.
En una clara estrategia para diferenciarse de las acusaciones de corrupción que rodean al entorno de Milei, Bullrich no mostró preocupación por el posible enojo de Karina, la esposa del presidente. Se supo que mantuvo un diálogo inusual, por su crudeza, con Milei que duró 40 minutos, en el que abordaron la situación de Adorni. Durante la reunión de gabinete, tuvo que soportar una extensa defensa por parte del presidente hacia Adorni.
Algunas versiones indican que Patricia intentó intervenir, pero Milei le gritó que no lo interrumpiera. Una vez que terminó su discurso, el presidente se levantó y se retiró, advirtiendo que debían escuchar a Adorni. Con un tono despectivo, el jefe de gabinete insinuó que aquellos que no estuvieran de acuerdo con la postura de Milei ya sabían lo que tenían que hacer.
A pesar de este choque, Patricia no se dejó intimidar. Según informaron fuentes cercanas, afirmó que le tiene sin cuidado el enojo de Karina y que no tiene intención de ceder en su postura contra la corrupción.

