Patricia Bullrich tomó la decisión de no ignorar más los escándalos de corrupción que afectan al gobierno de Javier Milei. A pesar de esto, no planea romper lazos con el bloque de senadores libertarios que lidera en este momento. Su objetivo es avanzar en su aspiración de convertirse en la candidata presidencial del establishment, tal como se anticipó en diferentes círculos políticos.
El quiebre en la relación se evidenció cuando Bullrich exigió que Manuel Adorni, el jefe de Gabinete, presentara de inmediato su declaración jurada de bienes. Este pedido surge a raíz de la demora de Adorni en justificar los cientos de miles de dólares en negro que ha manejado desde que asumió su cargo. Según fuentes cercanas a la senadora, no le preocupa el posible enojo de Karina Milei y se mantiene firme en su postura contra la corrupción.
La tensión entre ambos es palpable. Bullrich mantuvo un diálogo de 40 minutos con Milei, en el que abordaron la situación de Adorni. Durante la reunión de gabinete del pasado viernes, Bullrich tuvo que escuchar una extensa defensa de Milei hacia su jefe de Gabinete, un mensaje que claramente iba dirigido a ella.
Como es habitual en situaciones de ruptura, la ex ministra combina tácticas políticas agresivas con un toque de victimización. “Patricia pensó que tras lo de Adorni no le iban a atacar más, pero la realidad es que continuaron”, comentó uno de sus colaboradores.
Desde el cierre de listas del año anterior, Bullrich ha lidiado con tensiones relacionadas con el armado de Karina Milei y los Menem, quienes han limitado su influencia en las boletas y obstaculizado la entrada de su aliado, Diego Valenzuela, al gobierno.
El entorno de Bullrich reconoce que la senadora comienza a consolidar un espacio político que representa a los votantes del PRO y a aquellos sectores del establishment que apoyan el ajuste económico implementado por Milei. Sin embargo, expresan su descontento con los escándalos de corrupción y el funcionamiento de Karina Milei y los Menem.
La propuesta de Bullrich se centra en un orden fiscal, la reducción de la inflación, reformas y seguridad, pero siempre manteniendo la ética y los principios republicanos. En el establishment, hay temor de que el escándalo de Adorni y la disfuncionalidad en la Casa Rosada puedan arruinar un proyecto económico que respaldan, lo que lleva a algunos a considerar a Bullrich como una posible candidata de reemplazo para Milei, ante su caída en las encuestas.
“Orden fiscal, baja de inflación, reformas y seguridad, pero sin corrupción y respetando principios republicanos”, es el mensaje que circula entre los cercanos a Bullrich. La senadora cree que Milei no podrá superar el escándalo de Adorni y comienza a posicionarse como una alternativa viable que promete continuidad económica, pero con mayor institucionalidad y peso político.
Por eso, Bullrich busca ser elegida presidenta provisional del Senado, un cargo clave dentro de la estructura institucional del país. Esto, sin embargo, la coloca en una encrucijada con la representación electoral que pretende Mauricio Macri, quien ha comenzado a explorar la posibilidad de lanzarse nuevamente como candidato presidencial, en medio de su enfrentamiento con Milei.
Macri, incluso, impulsó un fuerte comunicado del PRO en contra de Milei, eludiendo a Cristian Ritondo y los gobernadores de su partido, y ordenó al bloque de diputados votar la remoción de censura contra Adorni.
El sobrino de Macri, Fernando de Andreis, expresó su preocupación por el ascenso de Bullrich como candidata del establishment, sugiriendo que lo mejor que podría hacer es dejar de cambiar de partido. “Me parece que lo mejor que podría hacer Patricia por el país es dejar de pasar de un lugar al otro, de un partido a otro”, criticó, evidenciando que Macri ha notado que Bullrich empieza a disputar el mismo electorado y la conexión con el establishment.
La senadora observa las encuestas que la posicionan por encima de Milei y con casi el triple de intención de voto que Macri. Además, mantiene conversaciones con figuras influyentes del establishment como Paolo Rocca, Héctor Magnetto, empresarios del sector petrolero y otros poderosos del ámbito económico, quienes comienzan a contemplar alternativas a Milei para el 2027.
A pesar de esto, su intención no es romper con Milei, sino posicionarse como la única salida viable en un contexto político complicado. “Patricia quiere ser el Plan A del establishment y el Plan B de Milei”, reveló uno de sus colaboradores. Por esta razón, la semana pasada, mostró por primera vez disposición a considerar la posibilidad de ser candidata a vicepresidenta de Milei. “Ella cree que si Milei no logra los números para su reelección, como compañera de fórmula, se habilitaría automáticamente como candidata para el 2027”, explicó un ex colega de su gabinete.
“Una vez que logre eso, irá a buscar a Macri para proponerle su apoyo a cambio de liberar la Ciudad”, concluyó.

