Alejandra Monteoliva está postergando la llegada de Diego Valenzuela al cargo de Migraciones, en medio de un creciente conflicto con Patricia Bullrich, quien fue su antecesora en el ministerio de Seguridad.
Valenzuela dejó su puesto como intendente de Tres de Febrero tras diez años para asumir temporalmente como senador bonaerense, con la intención de encargarse de una nueva Agencia de Seguridad Migratoria, que algunos sectores del gobierno buscan asociar con el ICE de Donald Trump.
El municipio de Tres de Febrero quedó bajo la administración de Rodrigo Aybar, y Valenzuela esperaba integrarse al Ejecutivo lo más pronto posible. El traspaso de Migraciones del Ministerio del Interior a Seguridad, que está bajo la órbita de Bullrich, parecía anticipar una transición rápida.
Esto se daba aún más por el hecho de que Valenzuela es amigo de Javier Milei desde sus años en la Universidad de Belgrano, y su ingreso al gobierno fue discutido previamente con el presidente.
No obstante, el respaldo político para su incorporación al gabinete tiene un costo, ya que Bullrich fue quien lo llevó del PRO a La Libertad Avanza, considerándolo una de sus primeras apuestas fuertes para las elecciones del año pasado.
Sin embargo, Monteoliva no muestra apuro por desprenderse de Sebastián Seoane, el director de Migraciones, quien se ha convertido en un leal colaborador de la nueva ministra.
Desde el gobierno explican que la demora en la designación de Valenzuela se debe a un asunto técnico relacionado con el decreto, y aseguran que están ajustando los últimos detalles, un proceso que curiosamente ya lleva tres meses.
Curiosamente, esta demora se produce en un momento en que Monteoliva ha comenzado a mostrar gestos de autonomía significativos respecto a su predecesora, y como se anticipó, ha acercado su postura a la de Santiago Caputo.
Bullrich, quien no suele perdonar este tipo de maniobras, salió el jueves a criticar la represión de la Policía Federal hacia un camarógrafo de A24, calificándola de "reprochable".

