La imagen del presidente Javier Milei se desploma en Córdoba, lo que abre la puerta a que Juan Schiaretti pueda alzarse con la victoria en las próximas elecciones. Un reciente estudio de la consultora cordobesa Pulso Social revela un giro significativo en la percepción pública sobre la gestión del mandatario. En la medición anterior, el Gobierno nacional contaba con un 55% de aprobación, mientras que ahora esa cifra se reduce al 51%, incrementándose la desaprobación al 44%.
Es crucial señalar que este sondeo se llevó a cabo en un momento en que el escándalo por los audios de corrupción comenzaba a salir a la luz, lo que sugiere que el deterioro de la imagen de Milei podría ser aún más profundo. Al analizar las razones detrás de esta caída, el informe no menciona directamente los audios, sino que pone el foco en el ajuste a jubilados y las políticas que impactan en el área de discapacidad, ambos asuntos que generan gran preocupación social.
La situación se torna más alarmante para el oficialismo, ya que el 60% de los encuestados expresa su rechazo hacia el gobierno de Milei. En comparación, el candidato Axel Kicillof logra superar al presidente por primera vez en las encuestas, lo que pone en evidencia un desgaste considerable en la percepción ciudadana. Este contexto se agrava por la sensibilidad de los temas abordados, como el ajuste en jubilaciones y las políticas relacionadas con la discapacidad, que han generado divisiones notables en la sociedad.
Los resultados del estudio sugieren que el Gobierno nacional no atraviesa su mejor momento a medida que se acercan las elecciones generales de octubre. La consultora Pulso Social también indagó sobre la probable participación electoral, estimando que alrededor del 65% del padrón se presentaría a votar, con un 61% de los encuestados afirmando que irán a las urnas y un 8% mostrando disposición a hacerlo.
En este escenario, el partido Provincias Unidas podría obtener cuatro bancas, dos más de las que tiene en juego, mientras que los libertarios, liderados por el poco conocido Gonzalo Roca, también alcanzarían otras cuatro. La última banca quedaría en manos de Natalia de la Sota, lo que representaría un triunfo político significativo para la hija del fallecido exgobernador.
Actualmente, Schiaretti se posiciona con un 32% de intención de voto, mientras que el libertario Roca lo sigue de cerca con un 28%. Por su parte, De la Sota acumula un 11%. La suma de los votos de Schiaretti y De la Sota coincide con el desempeño electoral que tuvo Martín Llaryora en 2023, lo que refuerza la posibilidad de un cambio en el panorama político provincial.