Karina Milei y Martín Menem se vieron obligados a abandonar un acto en Corrientes tras apenas recorrer una cuadra. La situación se tornó tensa y decidieron subirse a una camioneta mientras Iñaki Gutiérrez se enfrentaba a los periodistas presentes para cubrir el evento.
En medio del escándalo por las acusaciones de coimas, los libertarios continúan enfrentando dificultades para llevar a cabo sus caravanas. A diferencia de lo ocurrido en Lomas de Zamora, donde hubo disturbios con piedras y berenjenas, en la capital correntina la recepción fue igualmente hostil, con insultos que obligaron a Karina y Menem a apresurarse hacia el vehículo oficial.
Los protagonistas de los polémicos audios de Spagnuolo asistieron para respaldar al candidato a gobernador libertario, Lisandro Almirón, quien podría terminar en la cuarta posición en las elecciones. Los Menem optaron por competir bajo el sello libertario en lugar de aliarse con el gobernador radical Gustavo Valdés, quien apoya a su hermano Juan Pablo.
Enfrentados al oficialismo y con un escaso despliegue territorial, los libertarios tuvieron dificultades para establecerse en Corrientes. Una pancarta que los recibió decía: “Esta señora roba medicamentos de los discapacitados”, acompañada por una imagen de la hermana presidencial. Detrás, un pasacalle proclamaba “Karina coimera”, mientras que otro añadía una versión más extensa: “Karina es alta coimera”.
Un video capturó las provocaciones de Milei y Espert hacia los vecinos antes de que estallaran los incidentes.
Después de avanzar una cuadra, rodeados por personal de Casa Militar y al notar que la tensión aumentaba, Karina, Menem y Almirón se metieron en una camioneta oficial. Antes de eso, habían gritado: “Almirón es Milei”.
Iñaki, por su parte, se quedó a pie y se enfrentó a un camarógrafo de América, acusándolo de haber agredido el auto oficial. “¿Te pensás que porque son periodistas pueden empujar a la gente?”, le preguntó al tiempo que se dirigía a una periodista de La Nación que intentaba entrevistarlo.
El camarógrafo había pateado el auto, y Iñaki le dijo: “¿Viste el video? Andar pateando autos oficiales no es hacer periodismo”, mientras hablaba a gran velocidad.
La periodista le respondió que no sabía lo que había sucedido, a lo que Iñaki replicó: “Entonces tenés que hablar cuando sabés, estoy sumamente tranquilo”, antes de alejarse.