Después de semanas de tensiones en el ámbito judicial, el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, decidió liberar el pliego de Tomás Rodríguez Ponte como candidato para ocupar el estratégico juzgado federal número dos de Lomas de Zamora.
Este asunto se transformó en un punto de negociación entre Mahiques y el juez federal Ariel Lijo, quien aceleró la investigación contra Manuel Adorni como respuesta a la decisión de no incluir el pliego de Ponte en el lote de 77 enviados al Senado para su análisis y posible aprobación.
La historia detrás de esta situación tiene un matiz personal. Mahiques y Ponte compartieron años de trabajo en el juzgado de Lijo, pero el juez federal tiene una preferencia clara por Ponte, a quien promovió, en acuerdo con Ricardo Lorenzetti, como responsable de la Dajudeco, la dirección encargada de las escuchas telefónicas.
El juzgado que podría recibir a Ponte está actualmente bajo la supervisión del juez Federico Villena, quien lo subroga. Según el fallo de la Corte en el caso Bruglia-Bertuzzi, una vez que se ocupa una vacante, el juez debe regresar a su destino original, que en este caso es el juzgado federal de Morón.
Mahiques considera el pliego de Ponte como una herramienta de negociación con Lijo. Ponte es un funcionario judicial de carrera, respetado por sus colegas, quienes lo describen como “serio”, una cualidad que escasea en los tribunales federales de Comodoro Py. Además de Lijo, su pliego cuenta con el apoyo de los jueces María Servini de Cubría y Marcelo Martínez de Giorgi.
La disputa entre Mahiques y Lijo también se extiende a la procuración General de la Nación, un conflicto que se desarrolla de manera abierta y que está marcado por la urgencia de Karina Milei por frenar las causas de corrupción que afectan al gobierno.
Se dice que el actual ministro de Justicia prometió a la hermana del Presidente resolver sus problemas judiciales vinculados a la estafa $Libra y las coimas de la Andis, a cambio de ser nombrado primero ministro y luego procurador.
No obstante, tras un encuentro secreto entre Lijo y Karina, se habría decidido el envío de entre 30 y 40 pliegos (sumando un total de 150) para esta semana, que incluirían a Ponte y también a aquellos que reclaman los gobernadores.
Una reunión de Lijo con los gobernadores Sáenz y Jalil encendió la paranoia de Karina, quien se mostró inquieta por los movimientos en el ámbito judicial.
Se anticipó la rebelión liderada por el correntino Carlos "Camau" Espínola, el misionero Martín Goerling Lara, el bonaerense Maximiliano Abad, la salteña Flavia Royón y la santafesina Carolina Losada ante la demora, lo que llevó a Patricia Bullrich a presionar al ministro de Justicia.
Ahora, el gobierno se apurará a enviar dos pliegos de Tucumán, uno de Catamarca, uno de Salta y el que reclamó el marplatense Maximiliano Abad.

