Patricia Bullrich se mueve con astucia en el Senado con el objetivo de hacerse con la presidencia provisional de esta cámara, un cargo que hasta febrero pasado ocupó Bartolomé Abdala, quien contó con el respaldo de Victoria Villarruel.
La ex ministra de Seguridad busca consolidar su posición aliándose con senadores y gobernadores afines a la Casa Rosada, lo que le permitiría acceder a un puesto clave en la estructura del poder.
Fuentes cercanas a las negociaciones confirmaron que la líder del bloque libertario ha mantenido conversaciones con Ignacio Torres, Rogelio Frigerio y Leandro Zdero, tres gobernadores afines a Javier Milei, para asegurar su apoyo en el Senado.
El gobernador de Chubut, Torres, cuenta con el respaldo de Edith Terenzi y Andrea Cristina en el Senado, mientras que Frigerio tiene influencia sobre Silvana Lorena Schneider, quien formó parte de su administración hasta asumir su banca.
Frigerio, reconocido como el primus inter pares entre los gobernadores de la región mesopotámica, mantiene un diálogo constante con los hermanos Gustavo y Juan Pablo Valdés, así como con el peronista Gildo Insfrán.
A pesar de que el formoseño José Mayans no parece estar dispuesto a facilitar el ascenso de Bullrich, su influencia podría ser determinante para convencer a sus colegas sobre la necesidad de cambiar la aritmética parlamentaria y desplazar a Abdala.
En medio de este escenario, Milei respondió a Bullrich sugiriendo que Adorni adelantará su declaración jurada, dejando en claro que no cederá fácilmente.
Desde el peronismo observan con atención los movimientos de la ex ministra, especialmente si estos pueden desembocar en una ruptura con el gobierno, como indicó un senador de esa fuerza política.
Bullrich también cuenta con el respaldo de Luis "Toto" Caputo, quien la recibió recientemente junto a senadores peronistas moderados como Carlos "Camau" Espínola, Flavia Royón y Beatriz Ávila, para discutir las obras requeridas en sus provincias y abordar la agenda legislativa.
La definición sobre las autoridades del Senado se lleva a cabo en febrero de cada año, pero Bullrich ha comenzado las negociaciones con suficiente antelación, confiando en que la crisis política en torno a Adorni podría convencer a Milei y a los gobernadores aliados de que es preferible que ella ocupe un rol de mayor relevancia institucional.
De hecho, en el momento en que Bullrich ingresó al Senado, se mencionó la posibilidad de que asumiera el cargo de Abdala, aunque ella consideró que tendría más margen de maniobra como líder del bloque libertario.
Un senador del bloque libertario comentó que "Bullrich se debe estar arrepintiendo de no haber solicitado la presidencia provisional en el verano". La ex ministra optó por priorizar la aprobación de tres leyes en lugar de buscar un lobby contra la vicepresidenta, lo que le permitió obtener media sanción en el Senado durante las sesiones extraordinarias.
En este contexto, Bullrich se perfila como una candidata del establishment para las elecciones de 2027.
A pesar de las tensiones, Bullrich ha evitado confrontar directamente a Villarruel y ha encontrado puntos en común con ella, lo que ha generado descontento en la Casa Rosada, especialmente por su rechazo a incluir en la reforma laboral el traslado de la justicia laboral nacional a la Capital.
Ambas comparten un objetivo oculto: debilitar a Adorni y, por ende, a Karina Milei. Un senador libertario explicó que "ellas comparten un objetivo inconfesable que las une".
Bullrich no descarta lanzar su propia campaña presidencial para 2027, mientras que Villarruel podría esperar hasta marzo para dar el paso, según lo que han discutido con sus cercanos.
Recientemente, Bullrich tuvo un fuerte roce con Karina cuando solicitó públicamente que Adorni adelantara la presentación de su declaración jurada, una jugada audaz que incomodó a Milei.
Las declaraciones en los medios no son las únicas estrategias de Bullrich para socavar la legitimidad de Adorni. En el Congreso, se produjo un intercambio entre la diputada Lilia Lemoine y su ex pareja, el influencer Danann, quien había estado cerca de Bullrich durante las elecciones de 2023. Se sospecha que Karina envió a Lemoine a atacar a un colaborador de la ex ministra.
En cualquier caso, Bullrich muestra cada vez más signos de autonomía respecto a los hermanos Milei. En los pasillos del Congreso, se la escuchó comentar de forma distendida sobre su encuentro con Mauricio Macri en una cena de la Fundación Libertad: "Le pregunté si estaba en pareja", relató.
Un senador libertario afirmó que el atrevimiento de Bullrich le estaría costando caro en la distribución de lugares para las comisiones bicamerales. "Bullrich pidió integrar todas las bicamerales, pero Karina la dejó fuera", comentó. Hasta ahora, la ex ministra solo ha conseguido un lugar en la Bicameral de DNU, mientras que no figura en las comisiones de Inteligencia ni de Seguridad Interior, dos de las más relevantes.

