Los intercambios de mensajes entre Pablo Toviggino y Juan Pablo Beacon, el arrepentido de la AFA, destapan una maniobra orquestada por Alberto Weretilneck para sortear los obstáculos judiciales y asegurar los negocios en Río Negro del Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thanien.
El contenido más comprometedor de los chats de Whatsapp, a los que tuvo acceso LPO y que se encuentran bajo la supervisión del juzgado de Luis Armella, se centra en una reunión entre Weretilneck y el embajador de Qatar, donde se discutió un proyecto para la construcción de un estadio en Bariloche.
Según anticipó LPO, el Emir de Qatar estaría detrás de la privatización del Cerro Catedral, un proyecto que obsesiona a Weretilneck y que enfrenta los típicos desafíos de la política, especialmente la resistencia de un grupo de concejales rebeldes.
Juan Pablo Beacon, el abogado de Viedma que fue mano derecha del tesorero de la AFA, se convirtió en un testigo clave tras declarar en Estados Unidos, lo que generó un clima de pánico en la entidad que dirige Claudio "Chiqui" Tapia. Los chats sugieren que hasta agosto del año pasado, Beacon actuaba como intermediario para Weretilneck en negocios internacionales.
En uno de los mensajes, Beacon menciona: "Mañana voy con Weretilneck a ver al embajador de Qatar por el tema del estadio en Bariloche. Voy a decir que AFA apoya la iniciativa... humo hermano". La respuesta de Toviggino fue un claro apoyo: "Pero claro que sí hermano, dale". Al día siguiente, tras la reunión, Beacon comunicó: "Vamos a meter el estadio en Bariloche y Weretilneck se fue enloquecido porque le vendió frutas".
Los mensajes revelan que la relación con Qatar no es algo improvisado. En un mensaje del 24 de abril de 2023, Beacon ya había informado a Toviggino que Weretilneck había estado en conversaciones con los qataríes para traer un estadio desmontable del Mundial, y que la operación era "muy posible".
Beacon también añadió un dato crucial: "el 1 de Qatar está invirtiendo fuerte en Bariloche, y tiene mucho contacto con él". Esta referencia sugiere una conexión directa entre el gobernador y figuras relevantes del emirato, en un contexto donde el fútbol se presenta como una puerta de entrada para negocios de infraestructura y posicionamiento internacional.
En toda esta trama, se destaca un aspecto repetido: aunque Beacon no es funcionario público, se le ve participando en reuniones con un embajador, articulando mensajes en nombre de la AFA y siendo incluido por el propio gobernador en agendas de alto nivel.
La presencia de un intermediario informal en una reunión diplomática no es un detalle menor: implica falta de registro, ausencia de trazabilidad y una potencial opacidad en la toma de decisiones.
El archivo de chats también añade un elemento aún más delicado. En enero de 2024, Beacon le propuso a Toviggino una estrategia judicial relacionada con las Sociedades Anónimas Deportivas. "Lo hablé con Weretilneck y me acompaña, al menos hasta el STJ hay garantía", afirmó el abogado.
Esta frase sugiere más que un respaldo político; insinúa la posibilidad de influencia del gobernador sobre el Superior Tribunal de Justicia (STJ), el máximo tribunal provincial, o al menos, la expectativa de un alineamiento institucional en una causa de interés sectorial.
Desde el punto de vista jurídico, esto podría encuadrarse en figuras como tráfico de influencias o uso indebido de la función pública, en la medida en que un funcionario intervenga, directa o indirectamente, para favorecer un resultado judicial.
Los chats también revelan solicitudes de entradas por parte del gobernador, coordinación de reuniones, contactos con funcionarios y menciones a beneficios cruzados. Weretilneck habría sido testigo privilegiado del golazo que Thiago Almada le metió a Colombia en junio de 2025, que permitió a La Scaloneta rescatar un empate con un jugador menos.

