La emblemática fábrica de tractores Pauny atraviesa una crisis profunda, lo que repercute en la imagen de Javier Milei. Esta empresa, que ocupa el cuarto lugar en ventas de tractores a nivel nacional y que durante una década lideró el mercado en Córdoba, enfrenta las severas consecuencias de una crisis productiva provocada por la apertura de importaciones. Esta semana, la situación se tornó aún más crítica tras el cierre de Fate, lo que simboliza el impacto que las políticas económicas actuales tienen en la industria local.
La crisis que afecta a Pauny ha sumido a la localidad de Las Varillas, donde en 2023 Milei arrasó en el balotaje, en un estado de incertidumbre. Según un encuestador de la provincia, la aprobación del presidente cayó 14 puntos en esta ciudad. “La gente lo sigue apoyando, pero donde la crisis golpea con fuerza, su imagen se deteriora”, explicó el encuestador.
La tensión en Pauny se hace palpable, especialmente al concluir las vacaciones de verano, período en el que la producción suele disminuir. El año 2025 culminó con suspensiones y recortes salariales, y las políticas de importación libre de Milei impactaron directamente en la planta. A solo diez cuadras de distancia, una fábrica competidora decidió cesar su producción para comenzar a ensamblar tractores de menor tamaño provenientes de la India.
Las suspensiones en Pauny comenzaron en noviembre del año pasado. Durante los dos últimos meses del 2022, se dejó de trabajar los lunes, y la fábrica cerró por vacaciones en enero. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) solicitó que en febrero se reanudara la actividad para evitar una medida patronal que afectara los salarios. Sin embargo, la crisis se siente en el ambiente laboral.
La situación se complica aún más con el cierre de La Paila, una reconocida fábrica de alfajores de Córdoba, que también atribuye su cierre a la apertura de importaciones. A inicios de este año, la incertidumbre en Pauny se intensificó. La fábrica genera 500 empleos directos de alta calidad, cifra que se eleva a casi 800 si se consideran los empleos indirectos. Este hecho representa un motivo de orgullo para la región del este cordobés, que incluye el departamento San Justo, del cual es oriundo el gobernador Martín Llaryora. Por lo tanto, la situación de Pauny impacta de manera significativa en la gobernación.
Pauny surgió como una cooperativa de trabajadores en 2002, tras la quiebra de Zanello a finales de los años 90, que dejó a muchas personas sin trabajo. La reconversión fue exitosa, y en 2011, Pauny se consolidó como la fábrica que más tractores vendía en Argentina. “Pauny representa un valor fundamental para Las Varillas, es una de las empresas metalmecánicas más grandes de la provincia, y no es sorprendente que una situación tan compleja genere angustia”, afirmó un empresario local, recordando el fantasma de la quiebra de Zanello.
En el actual contexto, la situación de Pauny es un reflejo de una crisis productiva más amplia que se extiende por Córdoba, donde Milei obtuvo más del 70% de los votos en el balotaje y aún mantiene un alto nivel de apoyo. Cada semana, se reporta el cierre de alguna empresa, siendo la última la emblemática fábrica de alfajores La Paila, que había rescatado recetas olvidadas. En este clima de tensión, no parece casual la inminente renuncia del secretario de Trabajo, Omar Sereno. “Dicen que se jubila, pero en cargos políticos, si te vas, es porque hay un descontento o algo que no te satisface de la gestión”, comentó un gremialista cordobés que lo conoce bien.

