Axel Kicillof aceptó la propuesta de Máximo Kirchner y asumirá la presidencia del PJ bonaerense, un movimiento clave para su candidatura presidencial. Este acuerdo, que cuenta con el respaldo de Cristina Kirchner, implica un apoyo implícito a la postulación de Kicillof.
A fines de enero, Máximo sorprendió al proponer a Kicillof para liderar el partido. Aunque al principio algunos voceros del gobernador minimizaron la propuesta, en el kirchnerismo estaban convencidos de que el acuerdo ya estaba sellado, solo faltaba que Kicillof diera los pasos necesarios en su espacio para formalizarlo.
La demora en el anuncio se debió a la negociación sobre los demás cargos, que se cerró este mediodía con un reparto de poder equilibrado entre el axelismo y el kirchnerismo. Además de Kicillof como presidente, Verónica Magario ocupará la vicepresidencia primera y Federico Otermín, cercano a Cristina, será el vicepresidente segundo.
El acuerdo también incluye la designación de Mariano Cascallares, líder de Almirante Brown y parte del equipo político de Kicillof, como secretario general. Leonardo Nardini, un intendente muy allegado a Máximo, continuará como presidente de la Junta Electoral, cargo que ocupa desde hace cuatro años, mientras que Máximo asumirá la presidencia del Congreso del partido.
Este pacto, respaldado por Cristina Kirchner, refuerza la candidatura presidencial de Kicillof. Hasta el momento, no se ha dado a conocer la conformación del Consejo del partido, que incluirá cuatro representantes por cada sección electoral, además de cuatro por cada una de las ramas: Gremial, Mujer y Juventud. Desde el axelismo se advirtió que lucharán por asegurar la preeminencia de leales al gobernador en esos espacios, bajo la premisa de que el partido debe alinearse con su liderazgo.
El comunicado, difundido por La Cámpora, incluye fragmentos que reflejan el discurso del gobierno provincial. “La provincia asumió la responsabilidad de ser red y escudo: sosteniendo derechos, trabajo, producción, salud, educación y obra pública allí donde el Estado nacional deserta”, se afirma en el texto.
También se hace un guiño a los intendentes, quienes jugaron un papel crucial en la búsqueda de consensos. El documento resalta que los intendentes, desde sus municipios, defienden a sus comunidades y mantienen servicios esenciales ante el daño ocasionado por las políticas de Javier Milei.
El kirchnerismo también encuentra espacio en el acuerdo, que incluye un repudio explícito a la “injusta condena y detención de Cristina Kirchner”, en un contexto de creciente autoritarismo y persecución política que ataca las instituciones democráticas.
El peronismo avanza en una negociación “de abajo hacia arriba” para no entorpecer el acuerdo entre Kicillof y Máximo. Se supo que el pacto contemplaba un guiño de Máximo hacia la candidatura presidencial de Kicillof para 2027. En el kirchnerismo se percibe que la eterna disputa bonaerense había complicado la estrategia nacional. El peronismo, de cara a 2027, se muestra sumido en internas y alejado de la gente. Ahora, con el acuerdo, esperan que Kicillof inicie su trabajo en la candidatura nacional, lo que implica definir un discurso claro y recorrer el país.
La situación de Cristina preocupa en el kirchnerismo. Reconocen que si el peronismo no logra recuperar el poder, será complicado mejorar las condiciones de su prisión. En su entorno, hay inquietud por su situación actual, ya que no han conseguido que la Justicia acepte retirar la tobillera o facilitar visitas.
El acuerdo está cerrado, y en las próximas horas continuarán las negociaciones sobre la conformación del Consejo del partido y la situación en los PJ locales, donde una docena de distritos enfrentan dificultades para llegar a un acuerdo, lo que podría derivar en internas. En el peronismo son conscientes de que la situación en los distritos es complicada, dado que quedaron muchas heridas abiertas tras el cierre de listas de septiembre.
El gobernador escuchó los primeros planteos para asumir el liderazgo del partido en enero, durante una cumbre de intendentes y ministros en Villa Gesell. Este planteo se intensificó la semana pasada en Casa de Gobierno. Sin embargo, voceros de Kicillof desmintieron la propuesta, afirmando que “es un tema terminado hace rato”.

