El Gobierno tomó la decisión de disolver el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), un organismo que carga con deudas millonarias y que ha ido reduciendo las coberturas en todo el país debido a la falta de pago.
Esta medida se formalizó a través de un decreto que establece la escisión definitiva de IOSFA y la creación de dos nuevas entidades autárquicas: la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) y la Obra Social de las Fuerzas Federales de Seguridad (OSFFESEG).
Un militar en actividad comentó a LPO que existe una mezcla de expectativa y cautela respecto a esta decisión. Según su relato, los jefes militares habían mantenido conversaciones con Presti y estaban presionando para que el decreto se publicara esta semana, luego de haberlo estado ajustando.
Desde el Gobierno consideran que esta acción representa la solución definitiva a una crisis que acumula más de 200 mil millones de pesos y que ha impactado severamente en la cobertura de los militares, tanto activos como retirados.
La situación genera alarma total entre los militares, especialmente en Mar del Plata, donde se interrumpió la cobertura social por una deuda que asciende a $800 millones. En este contexto, se han reportado casos en los que los militares deben abonar hasta 400 mil pesos de su propio bolsillo para acceder a una tomografía o 100 mil pesos para un análisis de sangre.
A pesar del entusiasmo mostrado por los ministros, los militares son conscientes de que el proceso es delicado y complicado. Se prevé un año de transición hasta que la nueva estructura se implemente. Un militar expresó que el verdadero desafío será el impacto en los afiliados, ya que en teoría todo parece en orden, pero la ejecución es lo que realmente cuenta.
El decreto establece una estructura de asignación rigurosa para ambas instituciones, donde el 80% de los ingresos se destinará exclusivamente a la prestación de servicios médico-asistenciales, un 8% (máximo) se reservará para gastos administrativos y de funcionamiento, y un 12% (excedente) podrá ser utilizado para otras prestaciones sociales.
Desde el Ministerio de Defensa argumentan que la inviabilidad del esquema anterior se debía a irregularidades en gestiones pasadas y a un desequilibrio estructural que afectaba a más de 500.000 beneficiarios. Sin embargo, la realidad es que IOSFA comenzó a mostrar problemas durante esta gestión.
Otro militar consultado se mostró crítico respecto al año de transición, señalando que “la gente se sigue muriendo todos los días”. Nadie informa a los habitantes de Mar del Plata sobre quién los atenderá, ya que están sin servicio médico. La deuda persiste, y por más que disuelvan IOSFA, ningún prestador privado ofrecerá servicios sin que se salden las deudas.
Con este decreto, Presti busca relanzar una gestión que ha estado marcada por críticas debido a la crisis de IOSFA, así como por los salarios bajos que colocan a los militares en una situación de extrema urgencia.
El malestar interno es considerable, ya que consideran que las prioridades de Presti no se alinean con las necesidades urgentes. “Se preocupa más por asegurar que los militares de alto rango puedan acceder a cargos políticos sin pasar a disponibilidad, en lugar de abordar estos problemas que son apremiantes”, reprochan.

