Los analistas del mercado anticipan que la inflación no solo no disminuirá, sino que experimentará un aumento significativo. El Banco Central reconoció que el índice de enero superó las expectativas que tenían a fin de año, lo que explica la agitación del ministro Luis Caputo en el Indec para evitar la divulgación del nuevo índice, que proyectaba un incremento superior al 3%. Este hecho representa un duro golpe al discurso oficial sobre la "desinflación".
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Central a partir de consultas con las principales consultoras del sector privado, pronosticó que la inflación de enero, que el gobierno debe anunciar la próxima semana, alcanzará el 2,4%. Este número supera la estimación que el propio REM había realizado el mes anterior, cuando preveía un 2% para enero. Esto indica que los analistas consideran que la inflación no está retrocediendo como sostiene el Gobierno.
El economista y exdiputado Martín Tetaz advirtió que “comienzan a desanclarse las expectativas de inflación” y que los primeros datos de alta frecuencia de febrero confirman una aceleración de los precios en la primera semana del mes. A esto se suma la desconfianza generada por la falta de independencia del INDEC.
Las acciones en el mercado volvieron a sufrir caídas y el riesgo país se incrementa, mientras que Brasil experimenta un aumento del 15% en su riesgo. Esta información fue corroborada por el periodista Pablo Wende, quien adelantó los resultados de la medición semanal de la consultora LCG, que reveló un dato alarmante: en los primeros cinco días de febrero, la inflación de alimentos y bebidas aumentó un 2,5%.
La consultora LCG también informó que en Córdoba, los precios de los alimentos aumentaron un 3,3% en enero, desmintiendo el último relato del oficialismo que sostiene que la inflación es menor en el interior que en el área metropolitana. Esta situación refleja la desesperación de Caputo por evitar que el Indec publicara su nuevo índice, lo que llevó a la renuncia escandalosa de Marco Lavagna.
El ministro Luis "Toto" Caputo suspendió la implementación del nuevo sistema de medición que iba a mostrar un incremento superior al 3% y, posteriormente, decidió eliminarlo argumentando que estaba desactualizado. Por esta razón, optó por continuar utilizando la canasta de 2004, que incluye precios de artículos como el fax y los VHS. La consultora LCG constató un fuerte repunte en los precios de los alimentos durante la primera semana de febrero.

