En un fin de semana marcado por la tensión en el PRO de Córdoba, la inesperada alianza entre el sector de Bullrich y uno de los denunciantes del caso Libra se adueñó del sello del partido, desplazando al macrismo tradicional. Hasta el cierre de la jornada del sábado, se produjeron intercambios de comunicados entre la diputada Laura Rodríguez Machado y el legislador provincial Oscar Agost Carreño, quienes se opusieron al macrismo liderado por la concejala Soher El Sukaria.
No obstante, este domingo la interna se intensificó y los aliados lograron quedarse con el sello, dejando a Macri sin capacidad de maniobra en una provincia que ha sido fundamental para su trayectoria política.
Los nuevos aliados presentaron como candidato a la presidencia a Oscar Tamis, exlegislador provincial y exintendente de Oliva, un dirigente que estuvo vinculado al esquema que en su momento lideró Nicolás Massot durante la era de Cambiemos.
El macrismo, por su parte, emitió un comunicado el sábado por la tarde denunciando lo que consideraron un atropello y manipulación de los tiempos. En respuesta, el sector de Bullrich replicó con otro comunicado, afirmando que el macrismo no soporta la democracia interna en el PRO de Córdoba, según lo expresaron Rodríguez Machado y Agost Carreño.
En la misma noche del sábado, los dirigentes del macrismo porteño, entre ellos Fernando de Andreis, intentaron desactivar la interna y llegar a un acuerdo. Sin embargo, el tiempo se había agotado. La respuesta de los aliados fue contundente: los plazos para alcanzar dicha estrategia habían expirado y no hubo acuerdo porque el macrismo cordobés exigía, entre otras condiciones, colocar a su apoderado en el PRO.
Así, se llegó a un escenario de votación que dejó más interrogantes que respuestas. El sector de Karina Milei no tomó bien la alianza entre Bullrich y el denunciante de los hermanos Milei. El malestar alcanzó al jefe de bloque libertario en Diputados, el cordobés Gabriel Bornoroni. En los despachos de la Casa Rosada, hay confusión sobre cómo el bullrichismo se involucra en esta contienda por un sello territorial, aliándose con el denunciante de $Libra.
Es importante señalar que Rodríguez Machado y Agost Carreño lograron asegurar una parte del G25 y fragmentaron el bloque que lideraba Guillermo Dietrich en Córdoba, gracias al apoyo del intendente de Villa Allende, Pablo Cornet, quien se alineó con los aliados, alejándose del respaldo al macrismo. Este gesto se torna significativo para el 10 de abril, cuando la senadora buscará superar el cerco que intenta imponer el karinismo y encabezar un almuerzo en la Bolsa de Comercio con Tagle.
El entorno de Karina no recibió bien esta alianza y en Córdoba, el círculo cercano a Bornoroni hizo sentir su descontento, incluso con llamados pendientes al presidente de la Cámara, Martín Menem.
En la Casa Rosada, la incomprensión persiste respecto a cómo el bullrichismo se involucra en esta lucha por un sello territorial junto al denunciante de Libra. Además, se rumorea que Agost Carreño contó con el apoyo de ciertos despachos judiciales en Buenos Aires para desafiar a Macri en la Justicia, gracias a la influencia de Santiago Caputo, quien no vería con malos ojos una caída de Macri en Córdoba.
Finalmente, el resultado de la interna del PRO en Córdoba también debe interpretarse en el contexto de la elección de Marcos Juárez, donde la pelea por la intendencia más relevante en Córdoba para el segundo semestre de este año dejó a la intendenta Sara Majorel como una de las grandes perdedoras, tras haber realizado guiños hacia los libertarios recientemente.
En este escenario, reapareció el exintendente Pedro Dellarosa, quien es considerado un posible candidato para la intendencia y mantiene buenas relaciones tanto con el peronismo como con la dirección local del PRO. Sin embargo, el bullrichismo enfrentará un desafío si los libertarios deciden respaldar a otro candidato y presionan a la gente de Patricia para que se retire.

