La tensión en Medio Oriente alcanzó niveles críticos tras el lanzamiento de misiles por parte de Estados Unidos e Israel hacia Irán, en una operación militar que busca frenar el desarrollo nuclear del régimen de los ayatolas y provocar un cambio de gobierno.
La reacción de Irán no se hizo esperar, atacando bases militares estadounidenses en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait. Este escenario de conflicto inminente pone a toda la región en un estado de alerta máxima.
El gobierno iraní, a través de un comunicado, aseguró que está “más preparado que nunca” para responder a los ataques, afirmando que “las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán responderán con decisión a los agresores”. Además, medios locales informaron que las Fuerzas de Defensa de Israel llevaron a cabo un ataque en una escuela primaria en Minab, resultando en la trágica muerte de más de 60 niñas.
Los informes internacionales también indicaron que los misiles impactaron en el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el Jefe del Ejército, Amir Khatami. Mientras tanto, el presidente Masoud Pezeshkian se encuentra con vida, pero se desconoce el paradero del ayatolá, quien también fue blanco de los ataques.
En el contexto de esta escalada, la inflación mayorista de Estados Unidos se disparó medio punto mensual, complicando la situación electoral de Donald Trump.
Este conflicto surge en un momento crítico, ya que se llevaban a cabo negociaciones en Omán, mediadas por el canciller de ese país del Golfo Pérsico, con el objetivo de alcanzar un acuerdo sobre el desarrollo nuclear iraní. “Estoy consternado. Una vez más, las negociaciones activas y serias se han visto socavadas. Esto no beneficia ni a los intereses de Estados Unidos ni a la causa de la paz mundial”, expresó el canciller de Omán, Badr Albusaidi, en un mensaje en X.
Poco después de los ataques, Donald Trump publicó un video en sus redes sociales justificando la acción militar y anunciando una campaña sin fin para lograr un cambio de régimen en Irán. “Es un mensaje muy simple: nunca tendrán un arma nuclear... Al gran y orgulloso pueblo de Irán, les digo esta noche que la hora de su libertad ha llegado. Ningún presidente estuvo dispuesto a hacer lo que yo estoy dispuesto a hacer esta noche”, afirmó Trump.
El líder republicano insistió en que Irán continúa “desarrollando su programa nuclear” y planea crear misiles capaces de alcanzar territorio estadounidense, por lo que instó al pueblo iraní a “tomar el control de su gobierno”.
En este clima de tensión, Israel declaró que se trató de un “ataque preventivo” y activó el estado de emergencia en todo su territorio. El Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, comentó que “la operación buscó eliminar amenazas directas contra el país”. Además, Katz implementó medidas excepcionales de seguridad, advirtiendo que “se espera un ataque contra el Estado de Israel y su población civil en el futuro inmediato”.
Por su parte, el Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, emitió un mensaje grabado donde destacó que “durante 47 años, el régimen de los ayatolas ha exigido Muerte a Israel y Muerte a Estados Unidos”. Afirmó que este régimen ha derramado sangre, asesinado a estadounidenses y masacrado a su propio pueblo, y que no se debe permitir que obtenga armas nucleares que amenacen a toda la humanidad.
Netanyahu agregó que “nuestra acción conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino”, haciendo un llamado a todos los sectores del pueblo iraní a liberarse del yugo de la tiranía y construir un Irán libre y pacífico.
El Primer Ministro instó a los ciudadanos israelíes a seguir las directivas del Comando del Frente Interno, señalando que “los próximos días de la Operación Rugido de León exigirán paciencia y fortaleza de todos nosotros”. Reiteró que “nos mantendremos unidos, lucharemos juntos y juntos garantizaremos la eternidad de Israel”.
La continuidad de las operaciones militares en Irán podría generar un escenario de inestabilidad en el estrecho de Ormuz, crucial para el comercio energético mundial, dado que concentra aproximadamente 20% del gas natural licuado global y entre 20% y 25% del petróleo y sus derivados. Un cierre, aunque sea parcial, podría complicar las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y los Emiratos Árabes Unidos.

