El estado de las rutas en Argentina, que ya ha cobrado numerosas vidas, se traduce en una cifra alarmante: 1.165.491 millones. Este monto, difícil de imaginar, sería más que suficiente para reparar todas las rutas que están en condiciones deplorables, poniendo en riesgo no solo la vida de los ciudadanos, sino también la competitividad del país al dificultar el transporte de bienes y personas.
Un grupo de veinte diputados peronistas se dedicó a investigar los fondos que el ministro de Economía, Toto Caputo, retuvo de manera ilegal del Impuesto a los Combustibles. Según la ley, el 28,58% de lo recaudado debería destinarse al Sistema Vial Integrado (Sisvial), encargado de mantener y mejorar las rutas del país. Este incumplimiento revela que el superávit que tanto alardean Javier Milei y Caputo se basa en violaciones a las obligaciones legales del Estado y en el impago de deudas, como los USD 1.000 millones que se deben a los proveedores del PAMI.
“Algún día alguien va a hacer la cuenta de la deuda flotante que arrastra Milei y ahí se caerá la mentira del superávit”, aseguró uno de los diputados que participó en el análisis de los fondos. La retención ilegal de estos recursos resulta especialmente grave, ya que desde la llegada de Milei, la recaudación del impuesto a los combustibles ha crecido de forma exponencial.
Entre 2023 y 2024, la recaudación de este tributo se disparó un 378%, lo que debería haber generado $354.835 millones para el sistema vial. En el año siguiente, la recaudación del Impuesto a los Combustibles aumentó un 92% y Caputo retuvo 688.126 millones. En los primeros dos meses de 2026, el impuesto dio otro salto, y el ministro embolsó 122.530 millones que debió transferir a las provincias según la ley 23.966. Este incumplimiento legal podría terminar en la Corte Suprema, que hasta ahora ha sido indulgente con el gobierno de Milei.
Ante esta situación, intendentes de varias localidades se reunirán este martes en Buenos Aires para coordinar una estrategia de reclamo frente al gobierno nacional por el estado crítico de las rutas. El descontento también se siente a nivel provincial, y no se descarta una cumbre de gobernadores. El diputado entrerriano Guillermo Michel confirmó que la situación de las rutas “no se sostiene más” y recordó que desde el Congreso ya habían impulsado proyectos y pedidos de informes sin obtener respuestas. Entre Ríos es una de las provincias con las rutas en peores condiciones.
“Hemos solicitado reuniones con el Ministerio de Economía y no hubo avances. El problema se agrava cada día más”, advirtió Michel. En el interior del país, el impacto es directo, y los intendentes de diversas provincias han alertado sobre el estado de las rutas nacionales, que están “detonadas”. Los reclamos de los vecinos recaen sobre los municipios, donde los intendentes son quienes enfrentan los problemas de frente.
Por esta razón, se organizó una reunión en Buenos Aires para establecer una estrategia común de reclamo. La preocupación también se extiende a las provincias, donde no solo sufren la retención de su parte correspondiente del impuesto a los combustibles, sino que también enfrentan la caída de la coparticipación debido a la recesión y el colapso de la recaudación nacional. La principal inquietud de los mandatarios en este momento es cómo se distribuirán las partidas federales anticipadas.
Además, intendentes de varias capitales están preparando una demanda contra Milei por la retención del impuesto a los combustibles. El trabajo de los diputados revela que, en línea con la gestión de Caputo, cientos de miles de millones de este fondo han sido desviados hacia colocaciones financieras. Esto confirma que, a pesar del flujo de fondos que recauda la Nación, el estado de las rutas nacionales continúa deteriorándose gravemente, con señales ilegibles y banquinas convertidas en pastizales inaccesibles, que ya han cobrado numerosas vidas.

