Un reciente informe elaborado por las Fuerzas Armadas pone de manifiesto una alarmante realidad: el salario de los militares se desplomó un 80% desde que Javier Milei asumió la presidencia.
Las Fuerzas Armadas se encuentran en una situación crítica, marcada por la falta de cobertura debido a la crisis de la obra social, el ajuste drástico implementado con el último decreto del Gobierno para el Presupuesto y la caída de los salarios. Este último aspecto ha generado un análisis profundo tras un informe interno que evidencia que, entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, los haberes del personal militar solo aumentaron un 139,03%, cifra que se queda muy por detrás del incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 219,14% en el mismo periodo, lo que se traduce en una pérdida del 80% en términos reales.
El informe también destaca que los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas se dispararon un 189,91%, mientras que los costos de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles treparon un asombroso 417,41%, convirtiéndose en el factor que más presión ejerce sobre el poder adquisitivo de los uniformados.
Desde la Fuerza Aérea advierten que el ajuste en el área de Defensa impactará de manera severa en la operatividad de los aviones F-16, lo que refleja la magnitud de la crisis. Los datos revelan una marcada caída del salario real del personal militar frente al costo de vida. En diciembre de 2023, los haberes partían de una base de 100 puntos, y para marzo de 2026 alcanzaron 239,03 puntos. En contraste, el IPC llegó a 319,14 puntos; los alimentos y bebidas, a 289,91 puntos; y los costos de vivienda y servicios básicos, a 517,41 puntos.
La mayor discrepancia se evidencia en el sector de servicios esenciales. El costo de vivienda, agua, electricidad y gas se quintuplicó, mientras que los ingresos militares apenas lograron duplicarse. Esta diferencia impacta directamente en la capacidad de los uniformados para cubrir gastos fijos del hogar y acceder a bienes básicos. Aunque el aumento en alimentos fue menor que en servicios, también superó ampliamente la recomposición salarial.
El índice de precios pasó de 100 a 289,91 puntos, casi 51 puntos por encima de los haberes militares. Una fuente militar que sigue de cerca esta problemática comentó que "este desfasaje profundiza el deterioro del poder adquisitivo y genera una creciente vulnerabilidad económica en sectores de ingresos fijos, especialmente entre los retirados y el personal en actividad con menores escalas salariales".
La comparación resalta que, a pesar de los incrementos otorgados en el periodo, la actualización de los haberes no logró seguir el ritmo de la inflación general ni del encarecimiento de los servicios básicos, consolidando así una pérdida sostenida del ingreso real.
La crisis en la obra social de los militares intensifica el descontento con el ministro Carlos Presti, quien no ha podido dar respuestas a las demandas de sus compañeros desde su llegada al ministerio. Fuentes militares consultadas mencionan un desazón general y afirman que "el 99% de las Fuerzas Armadas no tiene un concepto de Presti peor que el de Petri, pero considera que no es la voz de las FFAA en el gobierno, sino que actúa como el gobierno de uniforme dando órdenes directamente".
La crisis salarial en las Fuerzas Armadas es un problema arrastrado desde hace tiempo. Durante la gestión de Alberto Fernández, con Sergio Massa al frente de Economía y Jorge Taiana en Defensa, se había iniciado un plan para jerarquizar los haberes, buscando que el personal militar cobrara lo mismo que las fuerzas de seguridad. Sin embargo, este proceso se interrumpió con la llegada de Milei, y la situación se ha agravado tanto que muchos militares activos se ven obligados a buscar trabajos adicionales para poder subsistir.

