Durante el mes de abril, los plazos fijos UVA experimentaron un crecimiento notable del 80%, impulsados por la caída de las tasas de interés tradicionales y un repunte en la inflación. Este fenómeno llevó a que el total de depósitos UVA en el sistema financiero superara el billón de pesos.
Este cambio en el comportamiento de los ahorristas refleja una búsqueda de alternativas que les permitan proteger su poder adquisitivo frente a una inflación que se acelera nuevamente. Según datos proporcionados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el stock de depósitos UVA se elevó de aproximadamente $555.000 millones en marzo a más de $1 billón en abril, evidenciando una clara necesidad de cobertura ante el aumento de precios.
El atractivo principal de estos plazos fijos radica en que ajustan su valor según la inflación a través del coeficiente CER, lo que permite que el dinero mantenga su valor real durante el período de inversión. Además, muchas entidades bancarias suelen ofrecer una tasa adicional, aunque en la actualidad esta rentabilidad extra es bastante reducida.
No obstante, el auge de los plazos fijos UVA también genera interrogantes para los ahorristas e inversores. ¿Realmente conviene inmovilizar el dinero en un plazo fijo UVA o existen opciones más ventajosas? El asesor financiero Fernando Villar advierte que, si bien el instrumento puede ser útil, presenta limitaciones evidentes. 'La opción de plazo fijo UVA es generalmente una alternativa para un público conservador que no precise liquidez', explicó Villar. Además, subrayó que estos depósitos requieren inmovilizar el capital durante al menos 90 días, y en caso de cancelación anticipada, las condiciones son desfavorables.
Villar también señaló que el rendimiento real que se obtiene suele ser muy escaso. 'Normalmente, uno con suerte se cubre de la inflación', afirmó. Según sus indicaciones, muchos bancos están ofreciendo apenas 'inflación más 1%', e incluso algunos proponen menos que eso.
Este aspecto es crucial para entender el debate actual. El plazo fijo UVA no está diseñado para generar grandes ganancias, sino más bien para preservar el valor del ahorro en pesos. En otras palabras, actúa más como una herramienta defensiva que como una inversión que ofrezca rendimientos significativos.
Por otro lado, las tasas de los plazos fijos tradicionales se quedaron rezagadas frente a la inflación, situándose actualmente en torno al 20% nominal anual. Durante abril, varias entidades financieras decidieron reducir los rendimientos de las colocaciones a tasa fija, lo que llevó a muchos ahorristas a considerar alternativas indexadas.
En este contexto, Joaquín Arregui, fundador y director de una consultora, coincidió en que existen opciones más eficientes dentro del mercado de capitales. 'Los bonos CER se presentan como una alternativa claramente superior', afirmó Arregui. Estos títulos también ajustan por inflación, pero añaden una tasa adicional que actualmente ronda el 4% anual para vencimientos superiores a un año.
Además, los bonos CER tienen una ventaja clave: la liquidez. 'Pueden ser vendidos en el mercado secundario en cualquier momento sin penalidades', explicó el ejecutivo. En contraste, el plazo fijo UVA exige esperar hasta el vencimiento para recuperar el capital sin pérdidas.
Villar también destacó este aspecto. 'En el mercado de capitales hay bonos atados a inflación que generalmente se pueden vender en cualquier momento, lo que proporciona liquidez, e incluso hay pagos de renta intermedios', señaló. Según detalló, algunos bonos CER están ofreciendo rendimientos de 'inflación más 3% o más 5%', lo que resulta considerablemente más atractivo que el rendimiento bancario.
Sin embargo, ambos especialistas advierten que ninguna inversión en pesos está libre de riesgos. Villar recordó que siempre existe el peligro de que una suba del tipo de cambio supere a la inflación, lo que podría reducir las ganancias reales en dólares.
'Dentro de una cartera diversificada, tener algo atado a inflación es muy recomendable. Sin embargo, el plazo fijo UVA, aunque es lo más fácil de conseguir en el banco, no es la opción más conveniente', resumió Villar.

