Daniel Scioli se encuentra decidido a luchar por la candidatura a intendente de Mar del Plata, un anhelo que ha cultivado a lo largo de los años en largas charlas con Aldrey Iglesias en el Hermitage Hotel. Esta ciudad tiene un significado especial para él, ya que allí nació el famoso Bristol Test, un ritual que consiste en recorrer la playa más concurrida de Mar del Plata y contar cuántas personas se acercan para alentarlo.
El vínculo entre Scioli e Iglesias, uno de los empresarios más influyentes de la región, se ha mantenido firme a lo largo del tiempo, y juntos han proyectado importantes obras para la ciudad. Sin embargo, el exgobernador enfrenta un desafío considerable: los libertarios cuentan con un fuerte referente en Mar del Plata, que ha manifestado su deseo de gobernar la ciudad. Este es el caso del diputado nacional Alejandro Carrancio, un armador cercano a Sebastián Pareja, quien hasta diciembre estuvo al frente del Instituto Nacional de Promoción Turística (Improtur).
En esta contienda por la candidatura, Scioli deberá superar a Pareja y convencer a Karina Milei, quien tendrá la última palabra sobre los candidatos de La Libertad Avanza el próximo año. Además, se encuentra con la competencia del exintendente Guillermo Montenegro, quien asumió como senador provincial y fue reemplazado interinamente por Agustín Neme. Como se ha informado, Neme ha tenido conflictos con los libertarios, quienes le bloquean proyectos en el Concejo.
En este contexto turbulento, Scioli vio una oportunidad y comenzó a coquetear con la idea de postularse. Se ha mencionado que el exgobernador desea dejar su cargo en Turismo y ha explorado diversas candidaturas y embajadas, aunque sin éxito hasta el momento. Quizás como parte de su estrategia para posicionarse, esta semana Scioli visitó Mar del Plata y organizó una reunión para impulsar la llegada de cruceros.
El ex candidato presidencial del peronismo expresó que su meta es lograr que, en la próxima temporada, los cruceros puedan atracar en Mar del Plata. "La iniciativa busca consolidar a Mar del Plata como un punto estratégico dentro del circuito de cruceros que parten desde Buenos Aires hacia Puerto Madryn", afirmó. Este proyecto contempla que los barcos naveguen por el frente costero y realicen escalas, lo que generaría un impacto positivo en la llegada de turistas. Según explicó Scioli, en una primera fase se estima un mercado de 20 mil visitantes, con perspectivas de un crecimiento sostenido en un sector que sigue en expansión a nivel internacional.
La terminal de cruceros representa una obsesión para Scioli. Durante su mandato como gobernador, caminaba cada verano por la escollera norte del puerto de Mar del Plata junto al entonces intendente Gustavo Pulti. Juntos contemplaban la terminal de cruceros, inaugurada en 2012, que nunca recibió un barco. El principal obstáculo para este proyecto es el dragado del puerto de Mar del Plata, que es el más expuesto al Atlántico y sufre constantemente por la acumulación de arena. Por supuesto, los cruceros requieren un dragado mucho más profundo que los barcos de pesca, y esos trabajos tienen un costo millonario.
En mayo de 2024, Axel Kicillof disolvió por decreto el Consorcio Público Escollera Norte, un ente creado para el funcionamiento de la terminal. En sus argumentos, se expuso que, desde su creación, dicho consorcio no pudo operar debido a la falta de dragado en el sector donde deberían ingresar los cruceros.

