El gobierno de Pullaro está ideando un fideicomiso que busca financiar el mantenimiento de las rutas que conectan con los puertos del Gran Rosario, una vía crucial para las exportaciones agroindustriales de Argentina. El lema que podría resumir esta iniciativa es: "El que la usa, la paga".
Este esquema se está desarrollando en colaboración con la Bolsa de Comercio de Rosario y los intendentes de las localidades portuarias. Según fuentes cercanas a las negociaciones, la administración provincial planea trasladar el costo del desgaste de la infraestructura a los responsables de la carga, es decir, a los productores, acopiadores y exportadores, mediante una tasa que se calculará en función del peso transportado.
Hasta el momento, cada localidad portuaria cobraba una tasa vial destinada a cubrir los costos de mantenimiento. Para los intendentes, esto representó una fuente de ingresos que, en muchos casos, superó lo recibido por coparticipación. Ahora, la propuesta consiste en unificar los criterios de cobro en toda la región, eliminando la dispersión de esas tasas.
La idea no se basa en un peaje tradicional, sino en una tarifa variable que dependerá del peso que transporten los camiones. El tránsito pesado provoca un desgaste significativo en la infraestructura vial, que requiere un mantenimiento constante.
En épocas de cosecha, alrededor de dos millones de camiones ingresan a los puertos de Santa Fe, lo que acelera el deterioro de las rutas y accesos, obligando a un mantenimiento mucho más intensivo que el de una red vial convencional. En este contexto, el gobierno estima que la inversión de 400 millones de dólares en los caminos portuarios necesitará obras adicionales y fondos para su mantenimiento, los cuales pretenden sostener con el nuevo fideicomiso.
El plan de inversión que respalda Pullaro incluye la ampliación de trazas, la construcción de un tercer carril en la autopista Rosario-Santa Fe, intervenciones en cruces críticos y el refuerzo de banquinas. Un funcionario que sigue de cerca las obras admitió que "el sistema vial no resiste más este nivel de tránsito sin un esquema de financiamiento estable", y añadió que la discusión técnica se centra en cómo modelar la tasa en función del peso transportado y del nivel de inversión necesario para mantener la red.
El acuerdo también involucra a los intendentes de las localidades portuarias, quienes, según un funcionario provincial, "son parte de la solución". Se busca garantizarles esos ingresos, y el nuevo esquema incluirá mecanismos de compensación para asegurar su viabilidad.
El proyecto deberá ser aprobado por la Legislatura provincial, donde el oficialismo cuenta con una mayoría cómoda hasta el próximo año. Por ello, en la Casa Gris están apurando las negociaciones para presentar la iniciativa en los próximos meses. Desde el gobierno de Pullaro no descartan las críticas de La Libertad Avanza, pero defienden el esquema: "es el mismo principio que plantea el propio Milei, que el que usa, paga". Para las rutas nacionales, se propone un peaje cada 100 kilómetros. La diferencia en Santa Fe radica en que se establece una tasa específica sobre la carga, que permitirá mantener la infraestructura clave para el principal complejo exportador del país.

