Alejandra Monteoliva, la ministra de Seguridad, tomó la decisión de retirar la custodia de la Policía Federal de 60 establecimientos vinculados a la comunidad judía, lo que generó un fuerte conflicto con la DAIA.
Esta medida implicó el traslado de 60 agentes de los 80 que la Policía Federal tenía asignados para esa tarea, justo desde el momento en que la fuerza de seguridad fue transferida a la Ciudad, que retuvo otros 160 agentes para proteger escuelas, templos y otros edificios de la comunidad israelita.
Monteoliva justificó el traslado de los custodios bajo el argumento de reforzar las filas del Departamento Federal de Investigaciones (DFI), conocido como el "FBI argentino", que fue creado por Patricia Bullrich, quien ocupó el cargo antes que ella.
El momento elegido por Monteoliva para hacer este anuncio no podría haber sido más desafortunado: su decisión coincide con el hecho de que Irán ha señalado a Javier Milei como su enemigo, y además, se conmemora el 34° aniversario del atentado a la embajada de Israel.
El Tehran Times, medio considerado como la "voz de la República Islámica", expresó que esta acción representa una "línea roja imperdonable". Milei, por su parte, ya había calificado a Irán como "enemigo" el año pasado, y este martes reiteró sus comentarios despectivos hacia los persas durante la ceremonia conmemorativa del atentado de 1992, al cual atribuyó a un "cobarde ataque del terrorismo iraní".
La DAIA, alarmada por la decisión de Monteoliva, encendió las alarmas y comenzó una negociación con el gobierno que aún está en curso.

