Cerca de 7 millones de estadounidenses tomaron las calles en más de 3 mil ciudades para expresar su rechazo al gobierno de Donald Trump y a la guerra en Medio Oriente. Las manifestaciones, organizadas por el movimiento "No Kings", marcan la tercera movilización masiva en menos de un año desde que Trump regresó a la Casa Blanca.
El epicentro de esta jornada de protestas fue Minnesota, donde las ciudades de Minneapolis y St. Paul se convirtieron nuevamente en el foco de atención tras la muerte de dos ciudadanos a manos del ICE, Renee Good y Alex Pretti, durante operativos federales violentos contra inmigrantes.
Una de las figuras destacadas en las protestas de Minneapolis fue Bruce Springsteen, quien ofreció un show junto a otros íconos culturales como la cantante folk y activista Joan Baez, la actriz y activista Jane Fonda, y la cantante Maggie Rogers.
Sin embargo, las manifestaciones no se limitaron al centro-norte del país. Desde Nueva York hasta Alaska, ciudades y pueblos se llenaron de manifestantes que portaban carteles con críticas a las políticas del gobierno. En Nueva York, el reconocido actor Robert De Niro lideró una de las columnas y pronunció un discurso en el que acusó al Congreso de ser cómplice de "las actitudes matonas de Trump". "Es hora de decir no a los reyes. Es hora de decir no a Donald Trump. Ya basta. No podemos permitir que un líder corrupto se enriquezca junto a sus amigos de Epstein. Hay que detener a Trump. No puede hacer todas las barbaridades que ha estado haciendo sin la complicidad del Congreso y los matones de su administración", enfatizó.
Las protestas también resonaron en Washington, donde la imagen de Trump atraviesa una crisis severa. Su aprobación se sitúa por debajo de los 40 puntos, una cifra alarmante en comparación con sus dos mandatos como presidente. Según la última encuesta realizada por The Economist y YouGov, la administración republicana tiene un 38% de aprobación, un 56% de desaprobación y un 6% de indecisos.
La caída en el apoyo a Trump se debe a factores internos como el aumento del desempleo y la inflación, además de su decisión de involucrarse en la guerra con Irán. El escenario resulta preocupante para los republicanos, que enfrentan 8 derrotas consecutivas en elecciones especiales donde Trump había ganado con comodidad en 2024. Las chances de que los demócratas se adueñen de las elecciones de medio término son serias, lo que podría llevar a Trump a un posible impeachment.
Las marchas de 'No Kings' comenzaron en algunas de las grandes ciudades del país en junio de 2025, coincidiendo con un mitin militar que Trump lideró por los 250 años de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Washington. En octubre, otra jornada de manifestaciones reunió alrededor de 7 millones de personas en más de 2.700 eventos, donde el cantante Bruce Springsteen actuó en un festival en Minneapolis.
Las protestas contra el gobierno de Trump también se hicieron sentir en Europa, con masivas concentraciones en Italia, Francia, Alemania y España, donde los manifestantes lucían pancartas con leyendas como "No kings, no war" y dibujos de coronas doradas tachadas y símbolos de paz. En París, incluso se vio a una persona disfrazada de la icónica Estatua de la Libertad de Nueva York, portando un letrero que decía: "No a los reyes desde 1776".
En los países donde los gobiernos son aliados de Trump, como en Italia con Meloni o en el Reino Unido con Nigel Farage, los manifestantes también expresaron su descontento. Este fenómeno se intensifica a medida que la imagen de Trump se deteriora, afectando electoralmente a las fuerzas que se identifican con el líder republicano. Se evidenció en Francia con victorias significativas de los socialistas en las elecciones municipales, la derrota de Meloni en el referéndum constitucional y se anticipa que el mismo destino podría tener Viktor Orban en las elecciones de la próxima semana en Hungría.
Las manifestaciones en Europa coinciden con la mala relación que Washington mantiene con la OTAN, debido a su negativa a involucrarse en la guerra, especialmente en la escolta de buques petroleros estadounidenses en el Estrecho de Ormuz. Londres se destacó como una de las capitales donde se realizaron marchas masivas.

