Los sindicatos de Córdoba intensificaron su presión sobre los senadores Luis Juez y Alejandra Vigo en la antesala de la crucial discusión sobre la reforma laboral que propone el gobierno de Javier Milei. Esta movilización se produce tras una masiva marcha que tuvo lugar el jueves pasado, donde destacaron varios referentes del ámbito sindical a nivel nacional. Además, el malestar de la CGT hacia el gobernador Martín Llaryora por una reunión fallida, que aún genera diversas versiones, añade tensión al ambiente.
En la noche del domingo, los gremios enviaron un claro mensaje a los tres senadores cordobeses, anticipando lo que se espera sea una intensa sesión en el Senado el próximo miércoles. La reforma laboral, que ha suscitado un fuerte rechazo entre los trabajadores, se encuentra en el centro de esta disputa política. En este contexto, se dirigieron críticas a los senadores Vigo, Juez y Carmen Álvarez Rivero.
La presión se hizo evidente con la colocación de una bandera en la sede del Partido Justicialista provincial, ubicada en el corazón de Córdoba, que decía: "Vigo no seas cómplice de la #LeyDeChoreoLaboral". Por su parte, a Juez le colgaron otra bandera en una de las sedes del Frente Cívico, que antiguamente fue su residencia. Esta bandera rezaba: "Juez nunca laburaste. No cagues a los que sí con la #LeyDeChoreoLaboral", en clara alusión a su cambio de domicilio a un country en la zona sur de la ciudad, donde también reside el radical Rodrigo de Loredo.
En cuanto a Álvarez Rivero, la consigna se exhibió en uno de los shoppings que se encuentra en el mismo predio que un hotel de lujo, propiedad de su familia. La bandera decía: "La dueña de esto se caga en los laburantes. Senadora Álvarez Rivero cómplice de la #LeyDeChoreoLaboral". Esta acción demuestra el descontento generalizado hacia su postura en el debate.
De los tres senadores por Córdoba, Vigo se presenta como la gran incógnita, mientras que se da por hecho que tanto Juez como Álvarez Rivero respaldarán la propuesta de Milei. En el caso de la esposa de Juan Schiaretti, las dudas surgen de su papel en el sindicato de Amas de Casa y sus recientes encuentros con la Cámara de Comercio, además de su estrecho vínculo con el círculo político más influyente de la provincia.
La situación se complica aún más por la interna que existe entre Schiaretti y Llaryora, especialmente tras el desplante del gobernador hacia la CGT. La presión en la sede del partido se intensificó después de una reunión entre gremios afines a Llaryora y el presidente del PJ cordobés, Facundo Torres, que tuvo lugar la semana pasada.
A pesar de la incertidumbre que rodea el panorama político, algunos analistas sostienen que si el Gobierno logra la media sanción en el Senado, la presión que enfrentarán los legisladores cordobeses en Diputados será aún más intensa.

