El Grupo México, liderado por el magnate Germán Larrea, se posiciona como un fuerte candidato para adquirir el Belgrano Cargas, el tren de cargas más relevante de Argentina. Se menciona que ejecutivos de esta empresa visitan a diario las oficinas del Belgrano Cargas en Palermo, lo que ha generado gran inquietud en el sector ferroviario.
La información ha circulado con intensidad entre empresarios y técnicos del rubro, aunque un portavoz de la compañía negó estas afirmaciones. La posible vinculación de este grupo con el tren podría enturbiar el proceso de licitación que el gobierno argentino planea adjudicar en las próximas semanas.
El nivel de negociación que mantiene el Grupo México con la administración de Javier Milei se asemeja más a las condiciones de una empresa que está a punto de asumir el control del ferrocarril, que a la de un competidor en una licitación abierta. Este grupo impuso tres condiciones al gobierno para hacerse cargo del Belgrano Cargas: no aceptan la inclusión de una línea de pasajeros, rechazan el sistema de Open Access y descartan un modelo de licitación fragmentado que separe las vías, los talleres y el material rodante.
El interés del Grupo México por invertir en Argentina surge en un contexto donde el gobierno argentino ha bloqueado una inversión clave en Baja California. Mientras el tren de cargas representa una oportunidad de rentabilidad, el de pasajeros requiere subsidios estatales. Durante la privatización de los ferrocarriles en los años '90, Carlos Menem implementó un modelo que obligaba a los concesionarios de carga a asumir también un ramal de pasajeros, algo que el Grupo México ha dejado claro que no acepta.
Un empresario del sector ferroviario confirmó que los mexicanos han sido explícitos con el gobierno de Milei respecto a las condiciones bajo las cuales están dispuestos a operar. En noviembre, el CEO de la filial ferroviaria del grupo visitó Buenos Aires, donde se observó un discurso contradictorio: en México minimizan su interés en Argentina, mientras que en el país sudamericano expresan un fuerte deseo de adquirir el Belgrano Cargas.
El dueño del Grupo México, Germán Larrea Mota-Velasco, enfrenta tensiones con el gobierno de Claudia Sheinbaum, que ha restringido la habilitación de una gran mina de cobre en Baja California. El cobre es el principal negocio del grupo, que posee minas en México, España y Perú. El año pasado, intentaron expandirse en el sector financiero, pero no lograron hacerse con la operación de Citibanamex.
Si bien el Belgrano Cargas es el objetivo primordial del grupo, se estima que su ambición va más allá, buscando controlar el sistema ferroviario de cargas en su totalidad, incluyendo la línea San Martín, esencial para la exportación de productos agrícolas, mineros e industriales desde la región del Cuyo hacia los puertos.
El grupo mexicano ya cuenta con experiencia en el manejo de un tren de cargas que conecta México con Texas, y ha desarrollado el conocimiento necesario para operar en el tipo de cargas que se manejarían en Argentina. Sin embargo, la licitación presenta desafíos significativos. El sistema de Open Access, requerido por el sector agroexportador, no convence al grupo mexicano, que argumenta que este modelo dispersa los incentivos a invertir, dado que quien invierte no controla ni la infraestructura ni la carga.
Este esquema ganó fuerza durante la administración de Macri, cuando el entonces ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, apoyó los intereses de los agroexportadores. Sin embargo, desde el Grupo México advierten que el modelo británico, donde la fragmentación del sistema resultó en mayores costos y una red ferroviaria deteriorada, debería ser un aviso para Argentina.
El rechazo al esquema de licitación fragmentada se basa en la idea de que sin un control integral del sistema, el negocio no resulta viable. Argumentan que más carga, trenes más largos y previsibilidad operativa son fundamentales para competir con el transporte por camión y justificar inversiones a largo plazo. Se estima que revitalizar el sistema ferroviario argentino requeriría inversiones cercanas a los 3.000 millones de dólares, y el grupo mexicano asegura contar con la capacidad financiera para realizar este desembolso, siempre que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se aplique a las privatizaciones ferroviarias.
No obstante, la propuesta del Grupo México deberá sortear la resistencia de intereses locales. Un consorcio de grandes agroexportadoras, que incluye a ACA, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Dreyfuss, está impulsando una alternativa para hacerse con el Belgrano Cargas. Al mismo tiempo, la minera Rio Tinto sigue de cerca la evolución del esquema logístico, que resulta crucial para sus proyectos de litio y cobre.

