Los diez gobernadores que se trasladaron a Nueva York para participar de la "Argentina Week" manifestaron su descontento con Javier Milei por no haberlos recibido ni siquiera para un breve encuentro. Consideran que se perdió una valiosa oportunidad política para discutir sobre el futuro y las elecciones que se avecinan el próximo año.
Los viajes al extranjero suelen ser momentos propicios para mantener diálogos más distendidos entre el presidente y los gobernadores. Sin la presión habitual de la burocracia, se pueden entablar conversaciones más fluidas. Esta dinámica fue aprovechada por presidentes como Carlos Menem y Néstor Kirchner, quienes solían llevar consigo a algún aliado o incluso a adversarios incómodos, para abordar temas delicados con el tiempo y el espacio necesarios.
Con este objetivo en mente, viajaron a Nueva York gobernadores como Martín Llaryora, Nacho Torres, Marcelo Orrego, Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa, Alfredo Cornejo, Carlos Sadir, Raúl Jalil, Alberto Weretilneck y Claudio Vidal. Todos ellos contaban con que Milei encontraría un momento para dialogar directamente con ellos. "Esperaban resolver varios temas pendientes", afirmó un colaborador de uno de los gobernadores que asistieron al evento.
Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al notar que Milei se movía por la ciudad estadounidense en una especie de "cápsula libertaria", acompañado por Karina Milei, Luis "Toto" Caputo, Manuel Adorni y su esposa. "Imposible acceder a ellos", reconoció un funcionario de otra de las provincias representadas.
Durante toda la visita, no hubo oportunidad de mantener una conversación privada sobre política, lo que generó un ambiente "raro", según admitió el colaborador mencionado. Se supo que Diego Valenzuela expresó su malestar, señalando que Karina tenía al presidente "secuestrado".
Los más molestos en Nueva York fueron Llaryora y Sáenz, quienes esperaban que el viaje junto a un presidente al que, en teoría, se oponen, sirviera al menos para obtener algún anuncio beneficioso para sus provincias o un guiño político de cara a 2027.
Adorni fue uno de los más criticados. El jefe de gabinete ofreció una charla en el consulado argentino en Nueva York, y los gobernadores se quejaron de su tono despectivo, como si se dirigiera a los periodistas acreditados en la Casa Rosada.

