El discurso de Javier Milei en la sede de JP Morgan en Nueva York generó descontento entre los empresarios de Wall Street. A pesar de que la presentación estuvo rodeada de aplausos y sonrisas, muchos ejecutivos se sintieron decepcionados al no escuchar anuncios contundentes, especialmente sobre la eliminación del cepo cambiario que afecta a las inversiones extranjeras.
Los empresarios esperaban que Milei ofreciera un mensaje más optimista y favorable hacia el sector privado. Sin embargo, su crítica hacia figuras destacadas como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla sorprendió a los presentes, quienes esperaban una conexión más amigable con el mundo de los negocios.
En las reuniones privadas posteriores, varios bancos y fondos de inversión coincidieron en que mientras persista el control de cambios, la llegada de capitales permanecerá en pausa. La señal que anhelaban escuchar no llegó y eso dejó a muchos con un sabor amargo.
Por otro lado, ejecutivos de Chevron expresaron su deseo de que el gobierno avance hacia una desregulación más profunda del mercado cambiario y flexibilice el cepo para que el yacimiento de Vaca Muerta pueda competir efectivamente por inversiones extranjeras, algo que actualmente no está sucediendo.
Los exportadores argentinos, por su parte, llegaron a Nueva York con la esperanza de que se anunciara una reducción de retenciones que les permitiera mejorar su competitividad en el exterior. Con costos en dólares elevados y un tipo de cambio considerado desfavorable, esta demanda se ha vuelto recurrente entre quienes exportan.
Los gobernadores también tenían expectativas de encontrarse con Milei para discutir temas pendientes y hablar sobre las elecciones del próximo año, en las que el presidente busca su reelección. Sin embargo, esta reunión nunca se concretó, lo que llevó a un funcionario provincial a comentar sobre el “encapsulamiento” de la comitiva de Milei, describiendo su comportamiento como inusual.
La Argentina Week se desarrolló sin anuncios de inversiones, algo que generalmente se espera en eventos de esta naturaleza. El canciller Pablo Quirno mantuvo reuniones con ejecutivos de empresas importantes como México Transportes, Chevron y Rio Tinto, pero no se presentaron nuevos proyectos.
El discurso de Milei, en el que criticó a Rocca y Madanes, generó murmullos en el auditorio de JP Morgan. Muchos asistentes no conocían a Madanes, y al enterarse de que se trata de uno de los empresarios más influyentes de Argentina, la reacción fue incómoda. En un entorno corporativo acostumbrado a un trato más cordial, la crítica no fue bien recibida.
Uno de los momentos más destacados de la gira fue el encuentro entre Milei y Jamie Dimon, CEO de JP Morgan. La reunión, que tuvo lugar en la sede del banco en Manhattan, dejó una imagen que rápidamente circuló entre los asistentes. Dimon, vestido de manera informal, escuchó a Milei durante unos veinte minutos y luego elogió su determinación para defender su programa económico.
Posteriormente, el banquero invitó a la delegación argentina a conocer su oficina, donde Pablo Quirno actuó como guía turístico improvisado, señalando edificios y explicando la reestructuración del distrito financiero desde el ventanal del piso 45 del edificio de JP Morgan.
No todo transcurrió sin inconvenientes. Algunos gobernadores se quejaron del manejo del evento central en el auditorio de JP Morgan. Según relataron, varios de ellos enfrentaron dificultades para ingresar al salón principal y quedaron demorados en un pasillo mientras se organizaban los accesos. Finalmente, lograron entrar, pero cuando el discurso de Milei ya había avanzado considerablemente.
La agenda continúa este miércoles con paneles sobre energía, minería y financiamiento para mercados emergentes. A pesar de que la Argentina Week tiene una duración oficial de dos días, la delegación argentina ya comenzó a dispersarse. Milei y Quirno regresan para asistir a la asunción presidencial de José Antonio Kast en Chile.

