El peronismo expresa su descontento debido a la tardanza de Axel Kicillof en enviar al Senado los pliegos de tres candidatos a jueces de la Suprema Corte bonaerense. Los nombres, que ya se encuentran en manos del gobernador, representan a los tres sectores más influyentes del peronismo en la provincia de Buenos Aires. Estos sectores sostienen que Kicillof se comprometió a remitir los pliegos en diciembre del año pasado.
En los primeros días de diciembre, Kicillof selló un acuerdo con el kirchnerismo y el massismo, al que se sumó el radicalismo liderado por el senador Maxi Abad. En una oficina de la Ciudad de Buenos Aires, se reunieron Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares como negociadores del gobernador, junto a Facundo Tignanelli y Federico Otermin por el kirchnerismo, Alexis Guerrera por el massismo, y Maxi Abad y Diego Garciarena por el radicalismo. Un dirigente que estuvo presente en las negociaciones reveló que Kicillof participó a través de un teléfono en altavoz.
En esa reunión se pactó enviar al Senado bonaerense los tres pliegos para su aprobación a fines de diciembre, junto con el presupuesto 2026 y las autorizaciones de endeudamiento. Estos pliegos corresponden a los tres sectores del peronismo. Sin embargo, en el círculo cercano al gobernador, consideraron que mezclar ambas discusiones podría obstaculizar la sanción del presupuesto, por lo que limitaron el reparto de cargos al directorio del Bapro.
Entre los nombres que suenan, destaca el de Santiago Pérez Teruel, actual titular de la Asesoría General de Gobierno, como el candidato de Kicillof para juez de la Corte bonaerense. En las últimas semanas, también comenzó a circular el nombre de Federico Thea, presidente del Honorable Tribunal de Cuentas, quien también está interesado en el puesto. En el massismo, aunque mantienen un perfil bajo respecto a su candidata, se menciona el nombre de Micaela Morán, ex diputada nacional cercana a Malena Galmarini, quien siempre ha sido muy cuidada por el Frente Renovador.
Kicillof designó a Thea en un cargo vitalicio, lo que genera dudas sobre su interés en pasar a la Suprema Corte. Mientras tanto, el sector más progresista del gobierno bonaerense presiona para que se elija a una mujer para el cargo.
En el massismo, además de Morán, se ha hablado del diputado nacional Ramiro Gutiérrez, quien es considerado el principal asesor de Massa en cuestiones judiciales. En el kirchnerismo, el hermetismo es absoluto. Desde el inicio de la gestión de Kicillof, cuando comenzaron a producirse vacantes en el Máximo Tribunal, el nombre que ha trascendido es el de Marisa Herrera, reconocida autora de tratados en derecho de familia.
El descontento en el peronismo crece ante la decisión de Kicillof de postergar las designaciones. Un dirigente involucrado en las decisiones afirmó: "El gobernador lleva más de dos meses demorando el acuerdo". Además, la renuncia del segundo de Conte Grand ha dejado a Kicillof con otra vacante clave por cubrir en la Justicia.
En la reunión de diciembre, también se acordó que el cuarto pliego se enviará al Senado antes de la feria judicial de julio, destinado al radicalismo, y todo indica que el sector de Abad propondrá el nombre de Marina Sánchez Herrero, vicerrectora de la Universidad de Mar del Plata. Sin embargo, el cuarto pliego podría sumar un quinto, ya que se da por hecho que la jueza Hilda Kogan tiene planes de jubilarse.
En noviembre, se anticiparon rumores sobre la salida de Kogan, quien tuvo un papel clave al presidir la Junta Electoral de la provincia cuando Kicillof desdobló las elecciones. Su labor fue fundamental para garantizar una elección casi sin precedentes en la historia reciente de la provincia, y tras el recuento definitivo de los votos, ella misma expresó: "Hasta acá llegué".
Todo indica que ese quinto lugar también quedará en manos del peronismo, que rechaza la idea de que el PRO o La Libertad Avanza se queden con ese asiento en la Corte. Argumentan que tienen los votos en el Senado para hacerse con todos los lugares, pero están decididos a respetar el acuerdo con el radicalismo, que ocupa diversas posiciones de poder en la provincia. Además, sostienen que el último juez en unirse al Tribunal fue Sergio Torres en 2019, designado por la entonces gobernadora María Eugenia Vidal, lo que significa que el PRO ya tendría su representante.
Actualmente, la Suprema Corte opera con apenas tres de los siete jueces que la componen, una situación anómala que genera preocupación en todos los ámbitos políticos. En los últimos años, la Corte acumuló vacantes. En junio del año pasado se retiró Luis Genoud, y anteriormente habían renunciado Eduardo De Lázari y Juan Carlos Hitters. También falleció en su cargo el juez Héctor Negri en 2020. Kicillof ha postergado continuamente el momento de cubrir estas vacantes, afirmando que "así como está, funciona muy bien".

