La tensión se intensificó en el bloque peronista tras el anuncio de que Carolina Moisés se quedaría con la vicepresidencia del Senado, un cargo que tradicionalmente le correspondía al peronismo. José Mayans, al enterarse de la noticia al finalizar la reunión de Labor Parlamentaria este martes, intentó desesperadamente proponer a Lucía Corpacci como su candidata para enfrentar a la senadora jujeña en una votación en el recinto.
El formoseño había anticipado a Victoria Villarruel que su bloque impulsaría la candidatura de la exgobernadora catamarqueña y lo mencionó también a Bartolomé Abdala, quien le preguntó sobre el tema el lunes. Sin embargo, Mayans se sintió frustrado y le reprochó a Patricia Bullrich, en presencia de otros presidentes de bloque, su falta de aprendizaje en situaciones como esta. La respuesta de Bullrich fue el silencio, dejando a Mayans sin opciones.
En medio de esta disputa, el catamarqueño Guillermo Andrada advirtió a Mayans que si el bloque Justicialista apoyaba a Corpacci, no podría cumplir con el mandato del gobernador Raúl Jalil. Finalmente, Andrada se abstuvo en la votación de la moción presentada por Bullrich, que propuso que Moisés se quedara con el tercer cargo más importante del Senado. No podía ir en contra de su jefe político, pero tampoco podía desafiar a la presidenta del PJ en su provincia.
Fuentes parlamentarias señalaron que Corpacci estaba furiosa. La desesperación de Mayans la expuso, aunque los libertarios contaban con 44 votos. Villarruel, en cambio, logró un acuerdo con Bullrich y los gobernadores peronistas para mantener el control del Senado. Mayans tuvo que aceptar que su postura no era contra los nombres, un gesto de respeto hacia Moisés, pero se opuso a la propuesta de la exministra de Seguridad.
La derrota de Mayans parece ser el resultado de una jugada sorpresiva que se había comenzado a planear el viernes anterior, después del plenario de comisiones que aprobó el proyecto de reforma laboral en Diputados. Mientras tanto, Moisés comenzó a considerar la posibilidad de ocupar el puesto que hasta diciembre ocupó la neuquina Silvia Sapag, aunque no estaba completamente segura de su decisión.
La elección de Moisés como vicepresidenta del Senado marcaría un cambio en la tradición que otorgaba ese cargo a la principal fuerza opositora. En adelante, ya no sería necesario que el legislador que ocupara esa silla perteneciera a un bloque mayoritario, ya que Moisés preside uno de los bloques más pequeños. Un colega suyo expresó su preocupación: '¿Qué va a impedir que cualquier senador se sume a un par de aliados para conseguir esos cargos?'
La estrategia de la senadora jujeña se consolidó en una reunión virtual el lunes, donde Bullrich propuso a Moisés y no hubo oposición. Aunque los libertarios ofrecieron la vacante de Sapag a Carlos 'Camau' Espínola o a un representante del peronismo federal, la situación favorecía a Moisés, quien pudo aprovechar la oportunidad sin mayores obstáculos.
El clima político se tornó más tenso con la ruptura de Convicción Federal con el kirchnerismo. La excusa para esta separación fue que Mayans había dejado al bloque sin dictamen contra la reforma laboral, al negarse a integrar la comisión de Trabajo. En su defensa, Mayans argumentó que no consentir ese 'atropello' le daba la posibilidad de impugnar el proceso del oficialismo. Sin embargo, la pérdida de poder era evidente.
Mayans había logrado que su bancada se mantuviera firme en diciembre de 2023, después de que Villarruel y Juan Carlos Romero despojaron al kirchnerismo de sus mayorías en las comisiones. En 2024, consiguió que el Senado rechazara el DNU 70/23 de Javier Milei y, aunque no pudo evitar la Ley Bases, capitalizó los aumentos a los jubilados y universidades, así como la expulsión de Edgardo Kueider.
A pesar de sus esfuerzos, la influencia de Mayans se debilitó notablemente en los últimos meses. Tras las elecciones de octubre, no pudo imponer las modificaciones a la ley de DNU ni retener dos cargos en la AGN, como había planeado en un acuerdo con los radicales que no prosperó. Al finalizar 2025, perdió la votación del Presupuesto 2026 y en lo que va de febrero, su bloque se fragmentó mientras se prepara para enfrentar una reforma que atenta contra los derechos de los trabajadores, un pilar fundamental del peronismo.
En su despacho, Mayans expresó su descontento, afirmando que 'podrán nombrar jueces y aprobar leyes por el número, pero hay que ver cuánto aguanta la gente'. Este análisis, que deposita la esperanza opositora en la tolerancia de la sociedad, se resume en una frase contundente del senador: 'es Milei o nosotros'.

