Este miércoles, Luis Caputo se reunirá con Mario Lugones con el objetivo de abordar la profunda crisis que atraviesa el PAMI. La situación es crítica, ya que las prestadoras de servicios amenazan con cortar la atención debido a las millonarias deudas acumuladas por el gobierno nacional. Además, se suma la incertidumbre sobre la posible renuncia del ministro de Salud.
A pesar de la gravedad del asunto, Caputo había mantenido una actitud distante respecto al tema. Como se reveló anteriormente, su colega de Salud había solicitado urgentemente fondos para el PAMI, que ascienden a unos mil millones de dólares.
La reunión entre Caputo y Lugones se llevará a cabo esta tarde, y antes de ello, se realizará un encuentro entre el director del PAMI, Esteban Leguizamo, y representantes de las cámaras prestadoras, quienes advierten sobre una deuda que alcanza los 500 mil millones de pesos.
Este encuentro es crucial, ya que definirá el futuro de Lugones, especialmente después de que su mentor, Santiago Caputo, desmintiera rumores sobre su renuncia el lunes pasado. Sin embargo, Lugones parece estar en una posición difícil, ya que no está dispuesto a permanecer en su cargo si no se asignan fondos que ayuden a mitigar la crisis del PAMI. Esta situación se complica aún más por la tensión con los altos directivos de los hospitales, quienes ya están buscando su reemplazo.
En un encuentro reciente, el periodista Nicolás Gallardo de MDZ Online, abordó a Lugones en los pasillos de la Casa Rosada y le preguntó repetidamente sobre su posible renuncia. Sin embargo, el ministro optó por no desmentir los rumores y respondió de manera evasiva.
La tensión en el gobierno por la crisis del PAMI es palpable. En este contexto, Sandra Pettovello se apresuró a distanciarse del problema, aclarando que el Ministerio de Capital Humano no tiene relación con la mutual de jubilados ni con el área de Discapacidad, donde también se reclaman pagos por parte de los prestadores. 'Dependen del Ministerio de Salud', enfatizó la ministra.
Fuentes cercanas a las prestadoras informaron que el PAMI mantiene deudas que superan un mes por la prestación de servicios, lo que ha generado rumores sobre posibles cierres de clínicas y despidos masivos. 'El sistema está al borde del colapso, con una presión impositiva abrumadora y un estado que ha cortado el financiamiento de la obra social de los jubilados', advirtieron.
Desde las cámaras se evalúa la posibilidad de implementar copagos a los afiliados como una medida para mantener los servicios, lo que podría ser un paso previo a la interrupción total de los mismos. Sin embargo, desde el PAMI se instó a los afiliados a no aceptar estos copagos, aunque en el sector reconocen que esta estrategia no está funcionando.

