En el PRO se encuentran en plena negociación para sumar a Horacio Rodríguez Larreta a una primaria que incluiría a Jorge Macri, junto a Graciela Ocaña y Martín Lousteau. Consideran que, para enfrentar la creciente influencia de La Libertad Avanza, necesitan alcanzar al menos 30 puntos en las primarias.
Larreta, hasta el momento, se ha mantenido firme en su decisión de competir de manera individual. Sin embargo, en su círculo más cercano admiten que tiene pendiente una reunión con Mauricio Macri para discutir a fondo la situación política. El ex presidente relanzó el PRO el jueves y quienes lo rodean reconocen que la amenaza de la Casa Rosada de crear una alternativa nacional obliga a una negociación sobre la Capital, que el macrismo ha gobernado por más de dos décadas.
“La prioridad es mantener la Ciudad”, confirmó a LPO un destacado dirigente que mantiene comunicación con Mauricio y Jorge Macri, además de tener acceso a Larreta. Este último, como se anticipó, confirmó que se postulará para la jefatura de Gobierno.
El año pasado, el PRO sufrió una derrota en una elección local tras 20 años de éxitos. La victoria de Manuel Adorni -ahora en un papel menos relevante- fue un claro aviso para el oficialismo porteño. En esa elección, Larreta compitió solo y obtuvo 113 mil votos, lo que se tradujo en un 8 por ciento que dejó al oficialismo en tercer lugar, con Larreta en la cuarta posición.
Macri no tiene un candidato definido para la presidencia y tomará una decisión el año próximo sobre su posible candidatura. “Horacio ya demostró su capacidad, pero sabe que si sigue solo se queda afuera del ballotage”, agregó el dirigente consultado. La propuesta de una primaria conjunta busca algo más ambicioso: reconstruir una coalición para compartir el gobierno porteño, gane quien gane.
En caso de llegar a una segunda vuelta, confían en que ganarían con comodidad, ya sea contra La Libertad Avanza o el peronismo. “Más del 50 por ciento de la gente sigue respondiendo que desea la continuidad del proceso iniciado por Macri en la Ciudad”, señala el dirigente, quien forma parte del círculo cercano del gobierno porteño. La estrategia que imaginan para convencer a Larreta es que cada candidato a jefe de Gobierno presente su propia lista de legisladores en las primarias.
Se trata de una estrategia de dos frentes: tratar de acordar una PASO amplia con Larreta para ganar volumen, al mismo tiempo que mantienen abierta la negociación con La Libertad Avanza. “Es muy complicado llegar a un acuerdo con los libertarios, la única forma es con un PRO fortalecido”, reconoce un dirigente que trabaja en la planificación para el año que viene. La interlocutora designada por el gobierno porteño, tras la intervención de Karina Milei, es la legisladora Pilar Ramírez.
A pesar de ser conscientes de este doble juego, en el entorno de Larreta, por el momento, rechazan la idea de participar en la interna. “Nosotros no estamos para resolver los problemas del PRO. Horacio dejó en claro que volvió para ser candidato en 2027, nunca habló de una PASO. No está pensando en eso”, afirmó a LPO uno de sus hombres más cercanos.
El principal obstáculo para llegar a una primaria es que el larretismo busca un espacio con una orientación política “nítida” que se distinga de Milei. Creen que la línea de Jorge Macri, con críticas contundentes a la urbanización de barrios populares, se aproxima más a La Libertad Avanza que a un espacio de centro.
Aunque Macri afirme que no desea ser candidato nuevamente, si percibe una oportunidad de ganar la presidencia, se lanzará. Hoy no parece probable, pero en Argentina todo puede suceder. Aun así, reconocen que el escenario porteño y nacional es altamente cambiante. Adorni, que ya se había proyectado como jefe de Gobierno para mayo de 2025, quedó casi fuera de la competencia ante la opulencia de los aviones privados, las casas en countries y los lujosos viajes a Nueva York.
“Está todo muy volátil”, bromeó un antiguo dirigente del macrismo, quien confirmó que Macri mantiene una relación fluctuante con su primo y desea reunirse con Larreta. El ex presidente, por el momento, repite que no competirá por el sillón de Rivadavia, pero uno de los dirigentes que mejor lo conoce aseguró: “Aunque él diga que no quiere ser más candidato, si ve que tiene una chance de ganar la presidencia, se presenta. Hoy no parece posible, pero esto es la Argentina”, concluyó.

