Patricia Bullrich realizó un intento contundente por bloquear el traspaso del fuero laboral a la Ciudad de Buenos Aires, una medida que se encuentra en el artículo 91 de la reforma laboral. Este movimiento confirmó las sospechas que ya circulaban en la Casa Rosada, como se adelantó en una primicia este martes. A pesar de la resistencia de Bullrich, el traspaso fue finalmente aprobado en la votación, con un resultado claro: 44 votos a favor y 28 en contra.
En un giro curioso, Bullrich se alineó con Victoria Villarruel, quien argumentaba con fundamentos legales en contra de que el traspaso del fuero se incluyera en la reforma laboral. Esta idea, considerada absurda por muchos, provenía de Federico Struzenegger, quien parece tener una inclinación a introducir temas ajenos en las leyes.
Sin embargo, el intento de Bullrich no se sustentaba en principios jurídicos sólidos, sino en la sospecha de un acuerdo entre Karina Milei y Daniel Angelici, figuras clave en la justicia porteña. Bullrich teme que el traslado forzado de jueces nacionales a la órbita de la Ciudad responda a este pacto.
Uno de los principales promotores del traspaso dentro de la reforma laboral es el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien cuenta con el apoyo de Karina para postularse a la jefatura de gobierno porteño en 2027. Según fuentes parlamentarias, “el que presiona por el traspaso es Adorni”.
Karina Milei siempre mostró desconfianza hacia Bullrich, a quien apartó del gabinete confiando en que esto generaría un desgaste en su figura dentro del Congreso. En el entorno gubernamental, se comenta que, tras la aprobación de la reforma laboral, la influencia de Bullrich comenzará a disminuir. “Es una de las últimas oportunidades que le quedan en el año para destacarse”, afirmó un dirigente libertario cercano a la hermana del presidente.
Desde enero, Karina Milei ha manifestado su preferencia por Adorni como candidato para la Ciudad. En la Casa Rosada, la idea de que Bullrich pudiera quedarse con el gobierno porteño solo se fortalece en contextos de declive de la marca libertaria.
La alianza entre Karina y Angelici resulta lógica, ya que la jefa política de La Libertad Avanza busca un acuerdo con el líder del macrismo en el distrito, con el fin de sellar una unidad o acordar una disputa ordenada. Al mismo tiempo, Angelici es parte de la extensa lista de políticos que no tienen buena relación con Bullrich.
Un senador libertario confirmó que Villarruel y Bullrich “actúan en tándem” en este asunto, citando los vínculos de la exministra de Seguridad con jueces nacionales y el desgaste que ambas enfrentan por parte de Karina Milei. A pesar de que el conflicto entre la Vicepresidenta y Javier Milei no es nuevo, Bullrich comienza a sentir la presión del Poder Ejecutivo, especialmente de Karina.
Frente a esta situación, Bullrich se aferró al argumento de Villarruel para intentar desestimar el artículo 91. “Villarruel le sugirió a Patricia que eliminaran ese artículo porque no se puede habilitar el traspaso de un fuero a través de un artículo en una ley. Se requiere una ley específica”, explicó uno de los asistentes a una reunión urgente entre la jefa de la bancada libertaria y la Vicepresidenta.
Milei incluyó en la reforma el traspaso del fuero laboral a la Ciudad, un movimiento clave en la lucha contra la industria del juicio. La lógica de Villarruel se basó en el asesoramiento del secretario parlamentario, Agustín Giustinian, y del exsenador Federico Pinedo. Una vez que la Casa Rosada se enteró de esta argumentación, la furia contra Giustinian aumentó, considerándolo cercano tanto a Bullrich como al presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti.
Giustinian argumentó, con sentido común, que introducir el traslado de un fuero completo en una reforma laboral conllevaba el riesgo de que las asociaciones de magistrados lograsen un fallo que declare la inconstitucionalidad de la norma, amenazando así la viabilidad de toda la reforma. En su momento, se conoció que los jueces nacionales rechazaban de manera rotunda su traslado al fuero porteño.
Desde la Casa Rosada, respondieron con una modificación al artículo polémico, que establece que, en caso de aprobarse, “se requerirá la conformidad para un convenio de traspaso que luego deberá ser votado en el Senado y la Legislatura”. Este convenio fue firmado y publicado en el Boletín Oficial este martes.
Resulta curioso que, para que este artículo careciera de respaldo legislativo, se necesitaba el apoyo de los aliados de la Casa Rosada, muchos de los cuales dieron quórum este miércoles y trabajaron previamente en las modificaciones del dictamen original. “A nosotros ni nos importa”, fue la respuesta de uno de los senadores del interior cuando se le consultó sobre el tema.

